Escucho la pesada respiración de Michael en mi oído y noto como su cuerpo es depositado con delicadeza sobre el mío, como si de verdad le importara si me hace daño o no.
- Eso ha sido... ¡wow! - dice él aún jadeando por nuestro anterior encuentro.
- Siempre dices eso, imbécil - digo riendo y acomodándome, ahora que se retira de encima mía -. No me mires así, sabes que es cierto - él no quita su mala mirada así que yo ruedo sobre la cama para poder alcanzar sus labios.
- Dios, nena, si me sigues besando así tendremos otra ronda... - sus manos se apoyan en mi cintura -. Y no creo que sobreviva - mi risa inunda la habitación.
- Está bien - contesto mientras me alejo -, buen viaje entonces - digo intentando ocultar mis verdaderos sentimientos.
Es decir, él y yo no somos nada formal, y dudo mucho que ninguno de los dos lo quiera pero si que es cierto que me gustaría que ahora mismo no se fuera... que se quedara conmigo esta noche, no por sexo, sino por mí. Aunque está claro que eso no pasará, yo no puedo pedírselo: "TENGO UNA REPUTACIÓN DE CABRONA QUE MANTENER" y él no lo va a proponer: "él sólo busca sexo". Esos somos nosotros.
Michael hace que me deleite con su figura cubriéndose poco a poco con las capas de ropa que lo protegerán del frío hasta que él hace algo que no me espero... Se detiene y me mira, todavía desnuda en la cama, con mi pelo alborotado, mi maquillaje destrozado y mis estúpidos sentimientos.
- Crees que... - empieza y yo enarco una ceja haciendo que él se detenga.
-Vamos, don't stop - murmuro de manera jocosa y el ríe entre dientes.
- Tal vez yo... esto em... ¿podría dormir aquí está noche? Estoy realmente cansado y yo pues... - finjo pensármelo un momento aunque realmente sé la respuesta antes de que él formulase la pregunta.
- ¿Quedarte aquí? - él cambia su peso de un lado de su cuerpo a otro con nerviosismo y yo me acomodo en la cama, dándole la espalda y ocultando mi estúpida sonrisa de enamorada -. Sí, claro. No es la gran cosa, ¿no?
Entre agradecimientos él se introduce en la cama y yo tirito de la emoción, acto que Michael confunde con una señal de que tengo frío por lo que me abraza de manera dulce.
- Sólo esta noche - murmura en mi oído y yo asiento, aún sabiendo que ninguno de los dos se cree este hecho.
Aquí va, mi primera noche de "pareja" con Michael Clifford.
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AH! El travieso de Clifford *inserte carita pervertida*
Idea del Shot sacada de la maravillosa cuenta de Bebi en Twitter, os dejo la captura del tweet en cuestión. Un besito y espero que os guste.