El Hecho.

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Sin razón o sentido alguno reaccioné de esa manera, pudieron más mis pensamientos llenos de obscuridad y carentes de raciocinio, que mi pasión, mi empatía, y todo lo bueno que se esperase ella de mi en este caluroso y abrazador verano, aquí en lo más tenue de su alcoba, donde solo el tacto y el calor humano hacen compañía a nuestras sombras y los sentidos se unen unos a los otros para hacernos caer en el despilfarro de amor y lujuria que es tan inocentemente entregado por nosotros que nos tocamos y nos quemamos.

Mis pensamientos nunca concuerdan con mis necesidades del momento y me hacen recordar lo que de verdad tengo que hacer, sin espera ni prolongar el hecho. debo hacerla conocedora de todo mi amor por ella, lo que de verdad puedo hacer por ella, de todo lo que sería capaz de conseguir sin importar ningún azar del camino, porque si hoy no hago esta confesión de amor y entrega, que no solo será exhibida con palabras-porque no bastan-, sino también en actos y no a largo plazo, espero que sean inmediatos.

Ah, ya viene hacia mi dirigiéndome esa mirada tenaz que a cualquiera extrañaría e intimidaría, esa que va hasta tus adentros y conoce todo tu interior de una sola ojeada, moviendo sus caderas como un péndulo seductor, después de haber limpiado su regazo por el derrame de jugo de uva causado torpemente por mí en un intento tonto de darle un beso; mi absurda costumbre de actuar sin razón o sentido alguno.

Quizá se pueda pensar que el ser humano pueda amar sin razón alguna, pero yo no comparto esa idea, cualquiera creería que mi amor por ella es uno de esos sin sentido, pero quien lo haga solo está errado de pensamientos, y ya lo verá, porque no solo contaré rápidamente el motivo, sino la razón.

Toda esta locura de amor y de pasión, comenzó porque ocurrió en un simple y algo frió momento, fue algo que debía tomar con la mayor naturalidad que pudiese soportar, porque no todos los días ves a la chica que te gusta en cueros con quien ella negaba nunca concebir amorío alguno, lastimosamente así es el amor y acaece que este es el caso donde la "victima" perdona al "victimario" por amor, cuando así esa no es la única razón de la misericordia hacia ella, puedo dar razón de que conozco mejores formas de perdonar, aunque más de ser un perdón es un acto de solidaridad para el mundo que cada día se corrompe por sus habitantes que solo dañan cada cosa a su alrededor y vulneran el destino de cada quien que esté en su cercanía. Y así ella está en mi lecho para seguirnos amando.
Por eso hoy me dispongo a hacer este acto de valentía, amor, pureza, cordura, y solidaridad hacia todos aquellos que algunas veces sufrieron o están sufriendo.
-Querida, acércate, te quiero recordar algo que debo hacer por ti, por mí y por todos.
Me encanta como su olor se siente cuando aún le faltan varios metros por llegar hacia mí, con su cabeza rapada, porque según ella así demuestra su feminidad, me envuelve en un huracán de sentimientos, que dan orden de sacar el artefacto colaborador del bien de mi bolsillo trasero, cuanto más se acerca, más son mis ganas de amarla, al fin llega y solo me cuesta agarrar bien y enterrar el cuchillo en su cuello de la manera más solmene que se pudiese hacer, veo como entra en su piel, mientras de ella sale la sangre que ha de ser derramada, muchas veces, por el amor, por la honra, por la honestidad, y por todo valor moral del ser humano.
Después de repetir el proceso de enterrar y desenterrar el cuchillo unas veinte veces, dejo el cadáver en el suelo, y le doy el último beso de amor, con toda la pasión de cada beso que alguna vez nos dimos, igual al primero, para merecer ser el último, el beso que sella estos actos míos de ser sin razón o sentido alguno.

Sin razón o sentido alguno.Bağımlısı olacağınız hikayeler. Şimdi keşfedin