Caía la noche y Bisca se encontraba en su habitación donde residía temporalmente, estaba sentada escribiendo una carta a una vieja conocida que decidió acabar su aventura como heroína y legionaria después del suceso de Draenor. La luna salir se veía desde un ventanal que daba a los barrios de Dalaran, por suerte, tenía vistas directas a las afueras de la ciudad.
Después de escribir como pudo en el idioma común a su antigua amiga, se dispuso a echarse una mezcla de "hojas raras" según Bisca, que le habían dicho que se echase en la herida del ojo, que le aliviará el dolor hasta que cicatrice.
Después de esto dejó la mezcla a un lado, volvió a ponerse el parche y soltó un bostezo mientras cruzaba los brazos y los ponía en la mesa a la vez que reposaba la cabeza.
Bisca sintió a un felino rozarle entre las piernas como si buscase mimos, se giró y la subió a sus piernas.
-¡Siempre que quieres mi atención me acaricias de esa manera, eso es trampa, sabes que me puede! - Bisca sonrió al felino y le acarició la cabeza durante un ratito.-
-Jopé Bisca, es que te preocupas demasiado... Estoy segurísima de que tu amiga está bien, además, te recuerdo la que perdió el ojo haciendo arenas fuiste tú, no ella... ¡Preocupate más por tí! -Hace un pequeño maullido.- Y por disfrutar los dos días que nos quedan antes de comenzar nuestro ataque contra los demonios.
Bisca asintió y se levantó, mientras observaba como su compañera de habitación volvía a su forma normal.
-Je, ser druida es genial eh, puedes pasar de un felino monísimo a una elfa aún más preciosa. - Bisca sonríe a la elfa mientras se deshace las coletas.-
Laila giró la cabeza avergonzada y a la vez que preparaba la cama le exclamó:
-!Deja de decir tonterías y quítate la armadura, que ya es tarde! - Se quitó los ropajes, quedándose en ropa interior y metiéndose en la cama. -
-Jé, esa costumbre de dormir en ropa interior que tienes también me encanta. -Dijo al verla quitándose la ropa.-
Acto seguido Bisca se dispuso también a quitarse la armadura, quedándose en un camisón y unos pantalones de pijama, mientras preparaba su lado de la cama y se tumbaba también.
-A propósito, no me gusta nada el rollo que hay formado entre la Alianza y la Horda... No creo que debamos pelearnos por cosas del pasado. -Dijo Laila mientras miraba por el ventanal una vez ya dentro de la cama.-
-No creo que debamos meternos en eso, Laila... Personalmente como gladiadora y heroína de Azeroth estoy en contra del pensamiento de Jaina y Cringris, pero también he de decir que no me fío nada de la reina alma en pena... Aunque sigo diciendo que son problemas que no me incumben, almenos de momento... -Bisca se giró y le dió un beso a Laila en la frente.- Descansa, cariño. Mañana nos toca reunión con los representantes de las otras sedes y va a ser agotador.
Laila recibió el beso con mucho gusto y se dispuso a dormir también.
-Buenas noches, Bisca, t-te quiero.
Bisca sonrió y se acomodó en la cama.
-Y yo a tí.
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Legión: Historias
FanfictionDiferentes historias de distintos héroes en las islas abruptas.
