Introducción a mi vida

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Hace mucho que no salía a dar un paseo. Últimamente me la pasaba todo el tiempo preocupada del trabajo. Había conseguido uno hace algunos meses, en una tienda de ropa, mi trabajo era ayudar a la gente y ofrecerle lo mejor.

La tienda era bastante cara y por lo general su tipo de clientes eran algo..." Acomodados". Hijos de mami y papi completamente mimados. También adultos con ese aire de grandeza y todo eso que uno se puede imaginar cuando hablan de una tienda de ropa fina.

Estoy en tercero de medicina, claro aun tengo una larga carrera que recorrer para cumplir esta meta, pero estoy dispuesta a cumplir mi sueño. Por suerte ahora me encontraba en vacaciones y tendría que dejar de preocuparme de mis estudios por 3 meses.

Llevaba viviendo en esta ciudad desde que comencé a estudiar, antes y todavía mi vida había estado en un "pueblito" alejado de aquí. Todo era muy diferente, todo el pueblo conocía a sus habitantes, había mucha naturaleza y animales libre. De hecho mi abuelo, tenía una granja por lo cual desde pequeña fui muy apegada a esa forma de vida.

Ahora estaba sola, mis padres se negaron a vivir aquí, insistieron en que jamás se acostumbrarían a una vida tan agitada como la que se vive en la ciudad y no lo niego, es bastante difícil.

Mis padres se separaron cuando yo tenía 6 años. Mi custodia la obtuvo mi padre y después de eso jamás volví a saber de mi madre, mentiría si dijese que la extraño, porque la verdad por más que me esfuerzo no tengo muchos recuerdos de ella, solo sé que era muy bella, la he visto en algunas fotos que tengo en mi habitación de cuando "éramos una familia feliz". Mi padre jamás se deshizo de las fotos, me dijo que yo tenía todo el derecho en conservarlas.

Luego de algunos años mi padre volvió a casarse, no me lo esperaba, jamás trajo a casa a alguna chica o mantuvo algunas relaciones extrañas. El siempre dedico todo su tiempo y esfuerzo en criarme, claro aunque con la ayuda de mis abuelos todos fue más fácil. Cuando cumplí 15 años recibí la noticia.

-"Elizabeth me casare de nuevo, sé que esto puede ser difícil para ti pero...estoy en mi derecho de rehacer mi vida, lo sabes ¿no? Tu ya estas grande y creo que finalmente he terminado mi trabajo como padre, aun se vienen muchas cosas en tu vida, pero ya es momento de que tú seas quien decida su camino. Sabes que te apoyare en todo lo que decidas hacer y es por eso que ahora soy yo quien espera que lo apoyes"

No tenía que darme ese discurso, lo apoyaría de todas formas mi padre es joven en ese entonces ya tenía 33 años, estaba en todo su derecho de continuar con su vida, después de todo paso sus años mas importantes criándome.

La mujer con la que se caso era hermosa en cuanto a edad era mayor que él, 37 años tenia y había sido madre 2 veces y tenía dos varones que trajo a vivir con nosotros luego de su boda.

El primero se llamaba Fred Tenía solo 6 años de edad y era un niño mimado y escandaloso, sin embargo, lo adoré con todo mi alma. Siempre quise un hermano pequeño y estar con él fue todo lo que siempre soñé. Jugar a las escondidas, abrazarlo cuando tenía miedo, darle de comer, hacerle travesuras a los demás juntos, consolarlo luego de algún regaño. Simplemente no había nada que me alegrara más que, al llegar a casa lo primero que viera es a Fred corriendo hacia mí y saltando a mis brazos.

El segundo hijo se llamaba Daniel, tenia 16 años cuando se mudaron con nosotros y al igual que su hermano, Daniel era un chico alegre y encantador. Jamás fue descortés con ninguno de nosotros, siempre me ofreció su ayuda y se preocupo de mí como si...fuésemos hermanos reales.

Admito que Daniel era un chico lindo, era alto para su edad y con una piel suavemente tostada por el sol, sus ojos demandaban atención pues ese color verde no era común verlos en cualquier persona, sin embargo, esa era la características de su familia, eso bellos ojos verdes que tanto como su madre Cristina, Fred y Daniel tenían.

Mis 3 años viviendo con ellos fue simplemente genial, éramos una verdadera familia unida, salíamos juntos de vacaciones y nos cuidábamos el uno al otro.

Durante esos años mi relación con Daniel fue comenzando a ser mas "intensa". El estaba todo el tiempo junto a mí, su mirada siempre seguía cada uno de mis movimientos y eso era algo que a veces me incomoda. Era demasiado sobreprotector, asistimos a la misma escuela, no era de extrañar ya que solo había dos en aquel pueblo. Daniel siempre esperaba a que terminaran mis clases para que volviésemos juntos a casa, cuando uno de mis amigos estaba cerca su mirada era fría y hasta podía creer que estaba celoso.

"-Me gustas Elizabeth, y me gustas de verdad, no como un hermano, si no como una mujer, eres preciosa y no sabes cuánto he esperado este momento"

Así es, Daniel se declaro en mi cumpleaños número 18, justo dos días antes de que llegara a mí la carta de la universidad que tanto había anhelado.

¡Estaba dentro! Era mi sueño desde que decidí estudiar medicina, esa universidad me abriría muchas puertas ya que era reconocida como una de las mejores del país y solo el 14% entraba en el primer intento.

"-Serás la mejor en todo lo que te propongas, yo te esperaré aquí, junto a la familia"

Esas fue la despedida de Daniel, el me estrecho en sus brazos y me apretó contra su pecho, su corazón latía fuerte igual que el mío, luego de que él se declarara pense muy bien las cosas y pude entender que todo este tiempo tuve una atracción por él y no pude aceptarlo, es por eso que no podia evitar sentir celos cuando una chica me decia que el era "Atractivo" o cuando los rumores de la escuela decian que el tenia novia, y yo era la primera en ir a verlo y exigir explicaciones...

pero ya era muy tarde y quizá luego de terminar la universidad podría volver y olvidar todo esto .

¡vamos! Que aunque no fuesen hermanos de sangre, se habían tratado como eso en estos años.

Luego de eso comencé desde cero mi nueva vida en la ciudad.

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Mis ex noviosTahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon