Como hoy me despierto, lo primero que hago es ponerme una bata dorada que está en mi puerta colgada. Prosigo a ponerme mis anteojos y me hago una coleta de caballo. Nada extraño... Mi cara está igual, mi cabello igual y bueno nada singular por hoy. Voy a mi escritorio y prendo mi ordenador, y comienzo a escribir en mi blog.
El blog de Pri:
Hola gente, Pri aquí. La vida es como un buen libro....entre más lo lees más te gusta. Hoy me he despertado y me eh puesto a pensar que sería de mi vida si alguien hablara conmigo.
Bueno gente...me despido,
Bye.
Después de estar un buen rato chequeando mi blog, la ama de llaves me llama para desayunar , así que apago el ordenador rápido y me pongo una camisa grande y mis pantalones de cuadros viejos.
-Buenos Días señorita Pricila...espero que se encuentre bien, su madre tuvo que irse hoy de mañana de viaje
-No es cosa nueva Leina... Ella nunca está igual que mi padre...
-No se preocupe señorita Pricila, prometió estar aquí en el almuerzo para llevarla a sus clases de Italiano. Hasta eso me pidió que tome su desayuno y se vaya con el chofer al instituto .
-Okay Leina, subiré a cambiarme y dile al chofer que me espere por favor.
-Claro que si Señorita... Siga usted.
Doy una última mordida a mi tostada y me dirijo a mi habitación a cambiarme de ropa. Me pongo un poco de maquilla, me suelto el cabello , me pongo perfume, mi uniforme y estoy lista para salir.
Cojo mi mochila, mi violín y corro hacia el garaje de mi casa, donde el chofer me estaba esperando con el auto de mi madre.
