La vida de un adolescente era compleja, desde la búsqueda de una identidad propia, pasar por varias experiencias, ya fuesen éstas buenas o malas, así como también la necesidad de ser aceptado por un determinado círculo social o simplemente, pertenecer a uno, ya se escuchaba lo suficientemente complicado, ahora siendo YoungJae, lo era todavía más.
Por supuesto, nadie dijo nunca que ser adolescente fuese fácil, pero ser un adolescente homosexual lo era todavía más ¡Vale! Aún no aceptaba su sexualidad, bien podría ser sólo una confusión pasajera y en un futuro, quizá las tetas fuesen llamativas para el pelinegro, pero a aquella edad, simplemente no.
YoungJae lo sospechó desde el momento en que espiar a las chicas en los vestidores nunca fue de su interés; lo notó claramente cuando el compartir pornografía nunca fue algo que disfrutase en sus horas libres, pero lo que hizo que terminase por confirmarlo fue aquella bochornosa ocasión en que Lee DongHae, el estudiante universitario el cual le asesoraba, se quitó la camisa a su frente dado al intenso clima veraniego. Todavía lo recordaba, había sido en aquella época de sus dulces años a inicio de preparatoria; Pronto ingresaría a la universidad –una vez escogida su carrera y haber pasado por dos años de clases en un colegio particular para prepararse, por supuesto- y sería difícil, demasiado difícil. YoungJae había cogido Administración, una rama bastante común, pero pesada en la universidad de Gak-HookChae a la cual decidió ingresar.
Una suerte que su madre le hubiese enlistado en clases particulares con el hijo de una de sus mejores amigas, quien curiosamente era estudiante en aquella rama y estaba a sólo un año y medio de salir. Sí, todo pintaba sencillo para el menor, de no ser por la escena candente que montó aquel hombre.
Vale, no había sido algo realmente llamativo, eran chicos ¿No? Aquello era normal; a excepción por el endurecimiento dentro de sus pantalones tras ver aquel trabajado pecho a su frente ¿Y cómo no? Ese sujeto tenía todo para ser un hombre.
Yoo YoungJae, esa misma tarde se cuestionó cómo sería dormir entre los brazos de aquel hombre y con su mejilla tocando el pecho del mayor.
Estaba claro decir que, Yoo YoungJae nunca se presentó nuevamente en casa de su tutor.
Ahora Yoo YoungJae era un hombre entrando en la adultez, en la adultez joven sí ¡Pero adultez a fin de cuentas! Pronto cumpliría 19 años y tendría la mayoría de edad, estaba a sólo un mes de ingresar al colegio y sólo cruzaba los dedos porque sus gustos cambiasen. Sí, él tenía una fe increbrantable en la cual aseguraba que su "actitud diferente" podría verse arreglada una vez ingresara a clases; No culparía a sus excompañeras de curso, pero quizá y sólo quizá, ninguna de ellas era lo suficientemente atractiva como para llamar su atención.
Cualquiera que fuese el motivo, YoungJae confiaba en que las cosas cambiarían. Ahora que se había mudado a Busan todo apuntaba a ser mejor. La capital era buena, claro estaba, ahí se encontraban sus cosas favoritas, pero Busan se encontraba rodeado de mujeres hermosas y "exóticas", pieles bañadas por el radiante sol de la playa, acentos divertidos y otros más sensuales, y por supuesto ¡Días frescos! Seúl era un horno a comparación de los vientos agradables que soplaban en Busan. Claro, para disfrutar aquello debería esperar, estaba a tan sólo un mes para que llegase la navidad y el clima ya comenzaba a hostigarlo; Tenía pendientes por terminar y aquello no acabaría al ingresar al colegio, estaba seguro que sería peor.
"Sólo espero aprobar", pensó, una vez había regresado de su examen de ingreso a dicha institución preparatoria. Porque sí, entrar al colegio no era solo cuestión de estudiar e ir a presentar el examen, debía prepararse para éste incluso aunque no se tratase de la universidad; "Toda la emoción de una auténtica prueba universitaria", decía éste al ver los constantes papeles que entregaban sus docentes para estudiar semana a semana.
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Meeting You Was Fate | DaeJae
FanfictionLa vida de un adolescente era compleja, desde la búsqueda de una identidad propia, pasar por varias experiencias, ya fuesen éstas buenas o malas, así como también la necesidad de ser aceptado por un determinado círculo social o simplemente, pertenec...
