Alguna vez tuve a mi padre junto a mí, él siempre estuvo conmigo, en las buenas y en las malas... Hasta que se fué.
Años después de que falleció, estábamos en una cena familiar, y empiezan a contar anécdotas sobre mi papá y a marcar sus defectos y errores, en ese momento pedí permiso y me retiré.
Yo solamente quería quedarme con la imágen de "padre perfecto" que tenía, nada más.
-C. Bazelmans
