Prólogo.

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— Tu... —La voz cantarina se detiene y Negan forma una sonrisa divertida apuntando a una de las personas más importantes de mi vida, la que me impulsaba a seguir sobreviviendo en este horrible mundo. Pestañeo varias veces esperando despertar de un mal sueño estando todos bien, pero ese no fue el caso y me lo hizo saber al bajar el bate con fuerza dando el primer golpe en todo el cráneo de mi hermano mayor.

La opresión en mi pecho fue inmensa, viendo en primera fila como su piel se abría por los clavos incrustándose en ella, causando un sonido asqueroso que estaba segura nunca olvidaría— ¡No! —el grito desgarró lo más profundo de mi garganta, ganando solamente una mirada de reojo por parte del pelinegro que seguía divirtiéndose con hacer trizas aquel cuerpo que ahora estaba irreconocible, sin importarse llenarse de sangre.

Con trabajo logré levantarme de aquella columna que nos había ordenado hacer, rompiendo una de sus reglas, corriendo hacia Negan pegando en su pecho como si aquello realmente le hiciera daño, sintiendo segundos después un agarre brusco en mi muñeca que me arrastró de nuevo hacia mi posición inicial. Uno de sus perros, como los había etiquetado, lo había hecho.

— ¡Maldito! ¡Te mataré, lo juro!.

Una ruidosa carcajada de su parte rompió por todo el lugar, dejando a un lado las trizas para girarse hacia nosotros con superioridad, como siempre solía estar— No vuelvas a hacer eso, querida. Está mal jurar en vano... No se hace. —comenta con su tono detestable, tomándoselo a juego.

El llanto de un bebé se escuchó sin permitirme responder, girando rápidamente asustada hacia Tyler, mi hermano menor, y Ryan, intercambiando miradas con este último con miedo a que aquel mounstro le hiciese algo. Nuestro contacto fue cortado por el mismo, tomando del pelo a mi compañero para arrastrarlo sin piedad frente al bebé, tomando de su estuche un arma y entregándosela a este en manos, lo cual hizo que mi alma saliera de mi cuerpo.

— N-no le hagas nada... Por favor, es un bebé.

La súplica salió rota, sintiendo mis ojos arder aún mas con solo el pensamiento de lo que ocurría ahora, mirando suplicante a Ryan esperando que no hiciera aquello, deseándolo. "Mata al mocoso", aquella orden de Negan retumbó por mis oídos y se enterró en lo profundo de mi mente que empezó a darle vuelta, haciendo un gesto de que pensaba levantarse de nuevo pero siendo rápidamente detenida por aquellos perros.

Pude notar como las manos de mi compañero temblaban sin sujetar el arma, al contrario tirándola en el suelo— P-podemos hablar... Llegar a un acuerdo. —sugirió este, sin tener oportunidad de decir algo más antes de que Negan impactará a Lucille en su rostro haciendo que se desplomase en el suelo, dándole golpes sin mostrar piedad como en todo su encuentro.

La sangre logró salpicarme un poco y noté como la pequeña carriola también se veía cubierta de esta, quedando estática al apreciar de nuevo como el cuerpo de otra persona amada era machacado hasta no dejar rastro de lo que fue antes, sintiendo las lágrimas calientes deslizarse por mis mejillas sin descanso. El terror se apoderó de mí, con la mente hecha desastre, ¿Qué iba a ser de mi vida ahora?

La mirada oscura con el brillo de la excitación por lo que había causado se centró en mi, con aquel característico toque burlón como si aquello fuese su diversión de todos los días.

— Te odio...

I'm Negan.「TWD」 Des histoires addictives. Découvre maintenant