"No es divertido"

25 2 0
                                        

No es divertido tener que viajar 8 horas a tu nueva ciudad, tampoco es divertido dejar a tu novio en Nashville y mucho menos es divertido que todo eso me pase a mi, justamente cuándo apenas me adaptaba a mi antigua escuela me vengo a cambiar de ciudad. Grandioso mamá y papá.
—Hayley, hemos llegado—Dijo mi padre volteando a verme, apenas y lo podía escuchar ya que traía los auriculares puestos.
No me quedo de otra más que bajar y ayudar a mis padres a bajar las maletas para llevarla a la casa nueva.
—Mamá, ¿Cuánto tiempo estaremos aquí?—Le pregunte a mi madre mientras ella cargaba algunos cuadros y fotos de familiares.
—Hayley, cariño, ya hablamos de esto, hija, acostumbrate a nuestra nueva forma de vida, verás que nos irá mejor en los Angeles—Mentira, todo lo que mi mamá dijo es mentira, para empezar, hace un frío horrible y dicen que las escuelas son muy diferentes a las de Nashville, no me irá mejor a mi.
—Oye mamá—Dije entrando junto a ella sentandome en el suelo a falta de muebles.
—¿Si, Hayley?—Preguntó mientras sacaba platos y demás cosas de unas cajas.
—¿Cuándo iré a ver a Chad?—Chad es mi novio, pero ahora no lo veré mucho ya que él está a 8 horas de mi, esto apesta.
—Hayley, tienes 16 años, es evidente que no irás a verlo, si él te quiere ver, tendrá que venir hasta acá—Musitó volteando a verme con una cara de irritación.
—¡Pero mamá!, Ya estoy grande, puedo ir y venir sola, aparte me aprendí el camino—Dije contradiciendo a mi madre.
—Hayley, tú no saldrás de los Angeles, así que él viene o no lo ves, así de fácil—
¡INJUSTO! Todo lo que esa mujer que me dio la vida dice es injusto
¿Como me dejará sin ver a mi novio? Esto lo tiene que saber Chad. Le marqué para que pudiéramos hablar, obviamente no le diría por mensaje.

—Hayley, hola, ¿Como te esta yendo linda?—Oí la voz de Chad en la otra línea, no evite emocionarme, de cierta forma lo extrañaba.
—¡CHAD! Te extraño tanto—Dije ignorando completamente su pregunta.
—Yo igual, pero, ¿Que tienes?, te oyes preocupada—preguntó alarmandose.
—No, no tengo nada, solo que mi mamá no quiere dejarme ir a Nashville ya sabes como es, y no podré verte a menos que vengas—Dije preocupada ya que no sabía como reaccionaría.
—Mierda...—Dijo preocupándose—¿Qué tal si en las vacaciones de navidad voy?—
—¿En serio, Chad?—Dije mientras daba brinquitos.
—Si, sirve que también conozco los Angeles contigo—Dijo riendo tras el teléfono, en eso escucho un "Hayley" gritado por mi madre en la planta baja.
—Bueno, Chad, me tengo que ir a ayudar a mis padres, ¿Hablamos luego?—Le dije, el simplemente respondió "Claro primor" y colgó.
Tenía que bajar con mi madre a escuchar probablemente una mala notícia.
—¿Mande?—Pregunte mientras bajaba las escaleras.
—Cariño, mañana mismo empiezas la preparatoria—Dijo mi papá hablando emocionado, ¿que tenía eso de emocionante? No lo se.
—¿Mañana?, ¿Porqué mañana?—Pregunte frustrada.
—No te quedarás sin estudiar ni un día, mañana comienzas las clases—
—¿Dónde dormiremos?—Pregunte antes de volver a subir las escaleras.
—Los tres tendremos que dormir en un sofá cama, mañana llegará la mudanza—Pense que dormir con mis padres iba a ser lindo, no, no lo es, entre los dos me aplastaron, aparte mi papá ronca horrible, y amanecí en el piso, fue una de las noches más largas de mi vida, ahora mismo estoy sentada en el piso de mi casa comiendo cereal con un vaso que saque de una caja y una cuchara desechable, ya lista para irme.
—Hija, ya me voy, tu padre vuelve a las cinco y media y yo más tarde, acuérdate de cerrar bien todo, te amo cariño, suerte en tu primer día—Dijo mi madre con prisa para irse a trabajar y dejándome unas llaves en la barrita de la cocina. ¡Genial! No sabía ni siquiera donde era mi escuela, supongo que tendré que seguir a alguien con mochila para llegar a mi preparatoria.

Salí de mi casa a tiempo, así que a la primera persona que vea con mochila, la seguiré.
No tardó mucho para que un tipo con un semi-afro que se veía de más o menos mi edad pasará, lo seguiré a él, espero y no equivocarme.
Me equivoque, este tipo lleva media hora caminando, mi puta clase comenzaba a las siete veinte y son las siete quince, este tipo era obvio que no iba a la preparatoria, iba a dejar de seguirlo para seguir mi camino pero algo llamó mi atención, el chico al que iba siguiendo se metió entee unos arbustos, era hora de pensar ¿Lo sigo o me voy? A la verga, lo seguiré.
Decidí maduramente seguirlo ya que tenía que ver que tramaba, yo al igual que él entre por los arbustos y vi algo que no se ve todos los días detrás de unos arbustos, eran 5 chicos (contando al de afro) con instrumentos, asumo que es una banda (¿Ne?)
Espero y no me vean, necesito ver como tocan.
Y otra ves echandome sal a mi misma, pise mi agujeta cayendo de boca y dejándome ver por los chicos, ellos simplemente se quedaron perplejos al verme tirada, no hice nada más que verlos con cara de susto, en realidad me dolía la jeta.
—¿Quién es la pelirroja tirada en el suelo?—Preguntó un rubio, había dos rubios uno sin barba y otro con y pues para que no se confundan lo dijo el rubio sin barba.
—Taylor, ¿La trajiste?—Preguntó un peli negro con buenos pectorales como los míos a el chico de afro que al parecer se llama Taylor.
—¿Como llegaste aquí?—Me preguntó un gordito muy parecido al chico que habló hace unos segundos.
No supe que decir estaba realmente asustada, ahora mismo necesitaba que la tierra me tragara, no podía con tantas miradas sobre mi, solo eran cinco, pero como quiera incómoda.
Seguí callada hasta que una paloma se puso en mi cabeza y eso hizo levantarme y gritar como loca

—¡QUITENMELA!—Grite varias veces la misma palabra hasta que el chico afro intento espantarla, la paloma seguía atacandome, hasta que tome a la paloma y la avente, obviamente la maldita se fue volando probablemente feliz, Dios me ama.
—¿Ya acabaste?—Preguntó el rubio sin barba mientras se sentaba en la silla
—Si, gracias...espera, ¿Porqué no me ayudaron?, ese pájaro me estaba comiendo—Dije con cierta frustración en mi rostro.
—¿Cómo llegaste aquí rojita?—Preguntó el gordito tomando una bolsa de papas del suelo.
—Pues, yo iba a la prepa y luego vi al chico con afro pasar y supuse que él también iba a la prepa, pero no, esta aquí—Dije mientras hacía señas con mis manos.
—Mierda...tendremos que matarte—Dijo el tipo con buenos pectorales de una manera bastante obscura.
—¿¡QUÉ!?—Respondí a lo que dijo realmente asustada.
—No le hagas caso, ¿Dónde vives?—Preguntó el chico rubio sin barba.
—Verán, me tengo que ir a...no estar aquí—Dije saliendo por los arbustos torpemente.
—La asustaste, Josh—Se escucho la voz que al parecer era de el chico afro, digo era al único que no escuche hablar y la voz no se parecía a ninguna de los chicos, si era el chico afro.

Ahora me encontraba intentando llegar a mi casa ya que estaba más perdida que la china en su propio bosque, es que, ¿Quién mierda se pierde en su propio bosque? Es como perderte en tú casa, esa china era estúpida.
Cambiando de tema, y entre tanto pensar en la china babosa ya me encontraba a una cuadra de la que era mi nueva casa, si llegaba mis padres me matarían.
Ya me estaba preparando mentalmente para escuchar el sermón de mi padre siendo que él tuvo la culpa de todo, no me dejp ninguna dirección ni nada, es más, yo tendría que ser la enojada.
Llegue por fin a la puerta de mi casa y ya estaba preparada para girar la manija hasta que por si sola se volteó y dejo ver a una mamá (mi mamá) realmente asustada, supongo porqué penso que me perdí o algo por el estilo, aunque realmente si me perdí.
—Por fin llegas, ¿¡Dónde te metiste!?—Preguntó mi madre abrazandome.
—Mamá, tranquila, no paso nada, solo me perdí—Dije aún en su agarre.
—Fue culpa de tu papá por no darte la dirección, pero tranquila mi amor, te llevaré mañana—Debo admitir que se lo tomo bien, por lo general siempre me echa la culpa de todo, antes y no me culpa de nacer.
—¿Mi culpa?¿Si tú te fuiste mucho más tarde que yo, pudiste haberla llevado—Dijo mi papá en su defensa.
—Ya cállate—Últimamente estos dos se la vivían de peleas, no se lo que les sucedía, pero algo si se, mi cama ya estaba en la que sería mi habitación, tenía sueño y necesito hablar con Chad...lo de Chad puede esperar, tengo sueño.
—Buenas noches mamá y papá, muero de sueño, mamá, ¿mañana por favor me llevas a la preparatoria?—Le pregunte a mi madre, ella asintió con una sonrisa y yo subí dejando a mis padres discutiendo, este día fue realmente loco, y frustrante, digo, no todos los días ves a un grupo de chicos tras arbustos tocando, ni una paloma arriba de ti intentando comerte, no, definitivamente no.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Nov 13, 2016 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Ain't it fun.Stories to obsess over. Discover now