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CAP I

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3 DIAS ANTES

El plan estaba hecho desde hacía meses y estaba todo perfecto. El grupo de cinco habían pasado un buen tiempo ideando el viaje hacia la Montaña Lero, un lugar frío y tranquilo, poco frecuentado por su inestabilidad climática, si en un día estaba despejado al otro podía fácilmente estar enterrado en nieve.

Carlos, el escalador con más experiencia, un hombre alto y cuerpudo lo suficiente, que ya rayaba los 33 años de edad y el que estaba a la cabeza de todo el plan estaba escuchando la conversación tomando un trago a su vaso de ron con coca, en una reunión que habían armado antes de salir dentro de tres días.

—A mi todavía me falta hacer las dos mochilas, así que pienso hacerlas mañana.

—Vamos Karime, vete apurando, lo último que necesitamos es que nos falten los cerillos o vendas allá arriba. 

—No querrás desperdiciar esta semana de descanso!

Martín volteó a ver a Karime y después a Carlos que tenía una sonrisa, que le desapareció a este último cuando le evitó la mirada, Diego y Sol lo notaron, no era la primera vez...

No era un secreto que Carlos no tratara mucho con Martín, no conjeneaban mucho, sólo hablaban lo necesario. Nuestro Martín lo sabia, como también le pegaba un poco.

Aquél Martín unos años atrás, nuevo en el colegio se hizo amigo rápidamente de Karime Diego y Sol, subsecuentemente de Carlos aunque nunca llegó al nivel de amistad como con los otros tres amigos en común. Ahora Martín con sus 24 años se acomodó a la idea de que simplemente no se llevaban bien y así lo dejó.

De los cinco, nuestro Martín era el más joven, con 24 años, después estaba Sol, que tenía 25, de ahí Diego que tenía ya 27 años, luego Karime con la misma edad que Diego y el más grande, Carlos, de 33 años. Se conocieron a lo largo de la universidad y se fueron uniendo hasta formar el pequeño grupo.

—Tú Sol? Ya tienes las maletas?

—Que va, yo lo haré el día antes. —Rieron.

—No creo que ya tengas tus maletas listas, tu viejo. —Se acercó Diego a darles unas palmadas juguetonas a Carlos.

—La verdad es que no, voy a empezar mañana, pero ya tengo mi lista lista. 

Se rieron un segundo. El mini pequeño diminuto plan de Diego de desviar la tensión había funcionado.

—Entonces una semana allá arriba verdad? —preguntó Martín al grupo, viendo algo en su celular.

—Sí... 

—Te da miedo? —el comentario de Carlos no resbaló bien ante todos, los miró callados— No, no lo tomen así, de verdad pregunto.

—No tanto cómo a tí. -dijo seco y mirandolo directo a los ojos.

Si había milagros tenían que ser los momentos en que Carlos y Martín congeniaban y aprovechaban esos momentos tensos que ponían entre ellos para hacerles una broma a los demás, salida del aire, una broma formada de la nada.

Carlos y Martín empezaron a reír viendose a lo ojos, para después voltear a ver a los demás que no sabían muy bien que hacer, hasta que captaron y empezaron a sonreir y reír.

-Que no hagan eso, un día no sabremos cuándo es de verdad...! -mencionó Karime.

-Que va ser, no, es de broma, pero sólo me aseguraba por unas citas médicas, nada más.

La pequeña fiesta o reunión entre el grupo siguió por unas horas, bromeando sobre unas cosas y detallando algunas cosas del viaje sobre quién llevaría qué, y a qué hora se verían, todos estaban emocionados por subir en grupo a la mitad de la montaña.

Calor En La MontañaStories to obsess over. Discover now