Los Angeles, 6:00 pm.
Me despierta la alarma en mi buró. Tomo un suspiro. Tengo una resaca horrible pero hago el esfuerzo por pararme y abrir las cortinas. Los Angeles se ve igual que siempre desde mi pequeño y desordenado apartamento que apenas puedo pagar. Doy media vuelta y veo toda mi ropa esparcida junto con la de otra mujer. Giro hacia la cama y veo a una rubia enrollada en mi cama. Miro la hora. – Mierda– digo en voz alta. Tomo mi maldito pantalón y busco mi blusa del piso, tengo que estar en el hospital a las 6:30.
Trato de no despertar a la mujer cuyo nombre no se, pero cuando volteo ella ya me esta sonriendo.
–Hola–carraspeo sin saber muy bien que hacer.
Ella quita las cobijas que la cubren, seguramente tratando de hacer que vuelva a la cama.
<Ay por dios>
– Hola Justin– sigue sonriendo esperando a que diga algo mas.
–Escucha, debo irme ya...
Su sonrisa se va borrando de su rostro.
–Cuando salgas... ¿Te importaría cerrar la puerta nena?–trato de que suene muy natural y de no hacer contacto con sus ojos–Ah, y dejarla con llave. – le ordeno.
Voy a buscar mis llaves para no seguir mirando su cara.
–¿Así que no piensas traerme el desayuno?– dice molesta–¿verdad?
–Ah– me limito a reír sin saber que decir. ¿Lo dice en serio? ¿el desayuno?– Este...No.
Me mira atónita.
Camino deprisa hacia la puerta y salgo. Es muy tarde ya. Es viernes. La gente ya esta corriendo en las calles, van camino a la playa y a sus trabajos. Los Angeles siempre tiene a gente haciendo cosas a todas horas. Me pongo mi gafas por que el sol ya esta muy fuerte como de costumbre. Paso frente al club nudista NV en el que estuve anoche. Pienso si debo entrar o no y preguntar que ocurrió ayer. A la mierda si llego tarde, siempre lo hago.
Abro las puertas y Mike, el guardia del club me tomo del brazo.
–No, no–me detiene– No puedes volver aquí–Esta molesto–No después de lo de anoche.
–Es enserio–río– Ni siquiera recuerdo que fue lo que ocurrió anoche.
Sigue molesto.
–Te subiste al escenario.
–No...– debí estar muy borracho para no recordarlo.
–Si...–dice serio–Le bailaste a la esposa de un tipo ruso y no le gusto.
–¿Que?– me río por que no recuerdo ni mierda pero debió ser divertido.
–Si, y no le gusto para nada– a el no le parece gracioso.
Trato de pasar pero el me vuelve a detener.
–Justin, eres un buen chico pero evítame sacarte de aquí a la fuerza.
Me rindo y hago caso a lo que dice. Vete al diablo Mike–pienso.
–Adiós Justin.
–Adiós Mike.
Salgo del lugar molesto.
Váyanse a la mierda todos. A la mierda el trabajo. Paso por una calle y veo un letrero sobre las carreras de caballos. El ganador de cada apuesta se lleva unos 50,000 dólares. Los necesito.
Entro al estadio.
–Numero por el que apuesta– me dice un chica.
–Voy por el 9– la miro fijamente y se sonroja.
–Buena elección– me guiña un ojo mientras me da mi ficha.
Camino hacia el campo y subo a las gradas.
Joder. El numero 9 va en segundo lugar. Estoy sentado rezando por que arrebace al 13. ¡El 13 es el de la mala suerte y va en primero! Vaya suerte que tengo. La carrera esta por terminar y la gente junto conmigo se levanta de sus asientos esperando al ganador.
–Vamos, vamos– Estoy sudando y me muerdo los labios. Espero...
El 13 es el ganador. Muchos gritan y aplauden, otros como yo, no. Suspiro. Lanzo mi ficha y pateo el asiento. La gente me mira y salgo molesto del lugar.
Paso al casino de enfrente, me apetece un trago. La gente adicta ya esta jugando en la mañana y otra se quedo toda la noche. Paso hasta el fondo y me siento en la barra ignorando a las mujeres y hombres borrachos a mi lado.
–Hola ¿como estas?– agarro la carta.
–Hola... Bien Justin– Amber esta secando las copas y tiene los ojos rojos de sueño y seguramente por el humo del cigarro.
–Dame un ganso gris doble en las rocas.
–¿Y con que vas a pagar?–ríe Amber.
Yo también río por lo que ha dicho.
–Muy bien– saco mi cartera y tomo mi tarjeta–Aquí tienes.
–Gracias–la toma de mi mano y se la beso.
Voltea los ojos y da media vuelta.
–De nada– rio.
La miro retirarse y de repente alguien me toma del hombro con demasiada fuerza y volteo molesto.
–Hola ¿como estas?–me dice el hombre muy feliz.
Mierda.
–Eh.Hola.Estoy bi... –me interrumpe y soba mi hombro.
–Cuanto sin verte....
Mierda.Mierda. Lo que faltaba.
–Si, mucho. Hoy iba a llamarte de hecho–carraspeo.
Asiente feliz por cada palabra que digo. Trato de pararme pero me lo impiden dos hombres altos.
–Ah. Hola chicos–les digo y asienten.
El viejo toma mi cartera de la mesa y la abre.
–Esperaba ver que aquí estuvieran mis 37,000 dolares–deja la cartera y me vuelve a abrazar.
Le quito la mano de mi alrededor. Quiero golpearlo por solo tocarme.
–Es que ahora hago mis transacciones en linea–digo serio y el rie.
–Escucha, me entere de algo que me dolió mucho.
–¿Si, de que?– trato de no sonar ansioso pero creo que lo hice.
–Según mis amigos del sur–se sienta a mi lado– tu familia tiene tanto dinero que no saben ya ni que hacer con el.
–No hablo con mi familia ya. Estamos distanciados– le explico molesto–por eso se le pedí el dinero a usted–lo miro y ahora soy yo el que rie.
El se pone serio.
–Tu tarjeta fue rechazada–me la entrega Amber.
¿Por que ahora? La tomo y guardo.
–Escúchame bien– se me acerca el hombre.
Fijo mi mirada en la suya. Me molesto.
–Se donde trabajas, se donde vives–aprieto la mandíbula– Se que apuestas mas dinero del que tienes. Se de tus arrestos. Se a donde vas y que haces por tu libertad condicional.
Aprieto mis puños. Quiero lanzarle un golpe pero los dos hombres me miran fijamente.
–Quiero mi dinero–me ordena– y si no tienes mi dinero el viernes a las 5:00. Te matare.
Quiero pararme pero me lo prohíben los hombres.
–Sabes que lo haré.
Un hombre me toma por sorpresa y el otro me golpea el estomago 3 veces. Caigo al piso sin aire pero rápidamente trato de levantarme y le lanzo un puñetazo a uno de los hombres.
YOU ARE READING
Sin zapatos.
RomanceLa oveja negra de una familia adinerada conoce a una joven paciente psiquiátrica que ha sido criada en aislamiento toda su vida. El lleva a la ingenua mujer a la boda de su hermano para convencer a su familia de que finalmente ha corregido su vida y...
