"Las palabras solo duelen cuando te importa quien las dice". @PabloMoAlboran
En la pantalla del portátil, un tweet de una cuenta no oficial de Pablo Alborán se empeña en taladrar mi cerebro abordándolo por los ojos. Ni siquiera sé si realmente fue él quién lo escribió —ni me importa—, pero lo asumo como mío. Dolor y amor íntimamente ligados en una sucesión de grafías que podrían grabarse en piedra. Nunca sabrás cuánto me hieren las tuyas. Es más, nunca sabrás lo que sufro por las palabras que callas.
Vas y vienes como el viento que me empuja con fuerza a la alegría o me aplasta contra un muro de indiferencia. Me lastimas y me curas con tanta facilidad que apenas distingo ya lo que espero de ti. No hay palabra, por banal que pueda ser, que salida de tu boca no fecunde mi alma; mala cosa, sabiendo como sé la diferencia que hay entre decir y sentir. Me confundo, pierdo el norte en cada cambio de actitud, intentando comprender el proceso que transforma tus «te quiero» en simple nada, tus «te echo de menos» en días sin saber de ti, el calor de esas miradas que puedo sentir sobre la piel en un lago helado sobre el que resbalan mis sentimientos.
Como un espectro sin cabeza, cabalgo entre la bruma de la indecisión hacia el precipicio del fracaso. Ese en el que duermen para siempre los amores locos, las cosas imposibles y las voluntades de parte. Ese del que los humanos, antes de encallar en él, solo conocen el vaho que lo cubre, hecho de recuerdos y quereres a medio germinar. El fracaso... vacío, desnudo, profundo, oscuro y cruel pero también acogedor, reparador, tranquilo, vivo y fiel. Un abismo protector donde descansar sin dolor hasta recuperar el impulso que vuelva a lanzarme por encima de mis miedos, por encima de mí.
Y aquí, en las tinieblas, recostado junto a mis más sonados fracasos, vuelvo a enfrentarme a Dios, creador y padre de la bondad, para acusarlo de falso porque si solo duele lo que se ama, sea palabra o silencio, solo duele el amor.
"Esto se acaba aquí, no hay manera ni forma de decir que sí.
Siento volverte loca, darte el veneno de mi boca.
Siento tener que irme así...
Sin decirte adiós."
