Esto es raro, es mi primer día y ya me quiero ir, ¿¡Por qué ninguno de mis amigos se metió a este instituto!?, Claro seré la rara antisocial que no conoce a nadie, bueno por lo menos tengo la esperanza de conocer a alguien en mi nuevo grupo, aunque no será lo mismo sin las bromas de Daniel, los "cantos armoniosos" de Rebe, la tortilla asesina de Kassandra, las largas historias de la vida de Armando... Incluso extraño a la odiosa de Nicole.
Entrando a mi nuevo salón de clases vi que muchas chicas ya tenían amigas, me senté en el frente y detrás de mí había una chica picada en su celular viendo "Facebook"
Quería hablar con ella pero no sabia como, vi un meme y me solté a reír. Como mi delicada risa que suena a tres calles todos los del salón se me quedaron viendo con una cara alargada, solo me voltee y saqué mi
celular.
El receso fue ETERNO la cafetería era enorme y todas las bancas ocupadas; terminé en el baño, fue súper incómodo comer ahí, cuando faltaban 5 minutos para que acabara, una chica se metió al baño de a lado y empezó a hablar sola.
–cálmate solo es el primer día, pero, ¿y si me quedo sin amigos?–
–Ya somos dos– dije en voz alta y sin pensar
Salimos al mismo tiempo de los baños y empezamos a hablar.
–tú eres la chica que se reía en el salón–
–jaja, si–dije un poco avergonzada.
–¿Cómo te llamas? Lo siento olvidé tu nombre–
–Me llamo Xieral, tú eres Claudia, ¿no?–
–si, jaja–
Comenzamos a hablar de cualquier cosa que se nos venía a la mente, nos pasamos redes sociales y nos sentamos juntas en el segundo receso, desde ese día no hicimos muy amigas.
A la semana siguiente, cuando fuimos a la cafetería a comprar nachos, (para mí mala suerte los pedí con extra queso), había muchísima gente y casi no se podía caminar. Me quedé en la fila esperándola pero de pronto, alguien chocó contra mí empujando mis nachos y quedé toda manchada de queso.
–Ten más cuidado– dije intentando calmar mi enojo
De pronto él volteó, era alto, ojos muy grandes cafés, pelo largo, espalda ancha.
–lo siento, puedo comprarte otros– dijo él intentando calmar la situación con una sonrisita
–no gracias– lo dije con mi típica voz de orgullo y nos fuimos sin dejarlo terminar de hablar.
Claudia me ayudó a limpiarme pero creo que el amarillo del queso y el azul del uniforme no quedan .
–En serio que jamás le volveré a dirigir la palabra a ese chico– le dije a Claudia muy molesta.
-no digas eso, podrías terminar enamorada de él– me dijo poniendo una cara bastante rara.
–ni que fuera una novela Claudia–
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Ojalá el espejo lo notara
Novela JuvenilXieral es una joven que desde pequeña sufría sobrepeso. No lo tomaba muy en cuenta hasta que entró a su nuevo instituto; ya saben, su primer año en un nuevo lugar, la adolescencia, conoces más amigos, sentimientos nuevos hacia el sexo opuesto. Ell...
