Era la última hora de un Viernes por la tarde, estábamos dando clase de sociales. El profesor hablaba sin parar sobre la tercera guerra mundial y sus causas, un tema muy interesante para muchos, sin embargo, aunque estábamos todos en silencio,nadie de la clase estaba realmente escuchando. Yo, me balanceaba nerviosa en la silla, y mi amiga, Ivy, lanzaba fugaces miradas al techo de vez en cuando. Todos estábamos de los nervios, puesto que esa era nuestra última clase en el que, había sido durante siglos, e incluso milenios nuestro hogar. Eso se debía a que en menos de una semana 194 naves de la NASA despegarían rumbo a un nuevo sitio donde establecerse. En la Tierra, ya era prácticamente imposible vivir, el calor producido por el calentamiento global i la cercanía del Sol hacía ya muy difícil la supervivéncia de las especies e incluso del ser humano; y por si fuera poco, ahí estábamos nosotros con nuestras guerras y nuestras ansias de poder acabando de destruir lo poco que nos quedaba. Definitivamente, los humanos somos la peor amenaza para cualquier cosa, incluso para nosotros mismos, y por culpa de nuestra ignorancia, nuestro mundo se ha echado a perder. Ahora, tendremos que mudarnos, y no hablo de cambiarnos de casa o de país, sino de algo mucho más grande, de planeta, de mundo, de todo lo que hemos conocido hasta ahora... Y diréis, pero... Podrían intentar arreglar-lo... reconstruir el mundo y crear uno nuevo; pues no, para cuando quisieron intervenir y salvar el planeta, ya era demasiado tarde... Es como cuando rompes un papelito en pedazos tan pequeños, que es imposible volver-los a juntar y formar de nuevo una hoja.
YOU ARE READING
GENERATIONS
Historical FictionJulie era todavía una Niña cuando, la humanidad dio un gran paso; un paso que dirigiría a toda la humanidad hacia un futuro incierto, para encontrar el que podría llegar a ser su nuevo hogar.
