Parte Única

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El bastardo tomates me ha secuestrado.

¡Me ha secuestrado, a mi!

No es como si yo hubiese ido a su casa para comer paella, no, él me obligó.

-N-No hace falta que estés tan enfadado, Lovi.

-¡Claro que no estoy feliz! ¡Me has secuestrado!

-¿S-Secuestrado? Si has venido aquí por voluntad propia...

-¡¿Eh?! Yo nunca vendría aquí sin ninguna razón.

Él sólo suspiró, para después enseñarme una sonrisa.

-Bueno, bueno... ¡Puedes comer todo lo que quieras, Lovi~!

-Eso iba a hacer, bastardo-dije, mientras empezaba a comer.

Hacía tiempo que no iba a su casa.

La última vez fue cuando celebró aquella fiesta... Mi fiesta sorpresa de cumpleaños.

El día anterior habíamos celebrado nuestro cumpleaños, el de mi hermano y el mio. Claro, como somos gemelos , nacimos al mismo día.

El bastardo patatas había invitado a todas las naciones a celebrar el cumpleaños en su casa.

Claro yo ya sabía que, por supuesto, todos iban por mi hermano, no por mi.

Me acuerdo de que, como nadie me hacía caso, me fui de la fiesta.

Entonces, Antonio me llamó.

Me invitó a su casa, para celebrar.

Yo le dije que un momento, que llamaba a mi hermano, pero él insistió en que sólo viniese yo.

Una de las mejores tardes de toda mi vida.

Después de comer el plato de Paella, miré por la ventana.

Aquella tarde de verano llovía, como hace años que no veía llover en esa estación del año.

Las pequeñas gotas de agua se incrustaban en la ventana, pero en el exterior hacía una calor tremenda.

Con la barriga llena me senté al sofá, y Antonio me acompañó.

-Oh... Está lloviendo... -dijo el español.

"No me jodas" pensé en ese momento.

Él rió un poco, y se encogió de hombros.

-Aún recuerdo cuando eras pequeño y, en estos días de lluvia, venías a mi habitación a dormir conmigo.

-¡B-Bastardo! ¡Eso ha sonado muy mal!

Antonio hizo caso omiso y siguió explicando melancólicamente.

-Los truenos y los relámpagos te atemorizaban, y yo siempre te cantaba una nana... Esos eran buenos tiempos...

Le miré de reojo. Su cara estaba triste, como si estuviese recordando algo muy doloroso.

Me acerqué a él, para darle un pequeño puñetazo en la barriga.

-¡Ay! Eso duele, Lov-

-No me gusta verte triste.

Sus ojos se abrieron, mostrando sorpresa y alegría.

-Lovi está preocupado por mi~

Se tiró encima mio, envolviéndome en sus brazos.

-¡Q-Quítate de encima mio, pervertido!

-Fusosososo~

Giré mi cara, para que así él no viera mi gran sonrojo que se apoderaba de toda mi cara.

Una tarde de verano (Spamano One-shot Hetalia Yaoi)Bağımlısı olacağınız hikayeler. Şimdi keşfedin