Dentro de la fría habitación, Soonyoung se removió con incomodidad entre sus cómodas sábanas al sentir los rayos de sol en su cara. Su cuerpo se sentía más ligero de lo usual, lo cual le hizo preguntarse si estaba perdiendo más peso de lo habitual debido a las prácticas de baile intensivas de los últimos meses.
Restándole importancia al descubrimiento sobre su anatomía, Soonyoung se sentó en la cama y talló sus ojos hinchados para aclarar su vista, sonrió radiante y alegre al ver a un despeinado y somnoliento Seokmin correr de un lado a otro dentro de la habitación que compartían. Soonyoung miró el reloj sobre la mesita de noche, este marcaba las ocho con cuarenta, se hacía tarde.
"Seokmin-ah, tan despistado como siempre, date prisa que se te hace tarde para ir a tus clases".
Decía Soonyoung entre risas, mientras veía a Seokmin meter sus cuadernos en su mochila de manera desordenada, a su vez, Seokmin intentaba colocarse los calcetines de manera correcta para estar listo y poder partir lo antes posible.
Seokmin salió disparado fuera de su habitación, a medio vestir, solo para regresar unos instantes después con una humeante taza de café en su mano derecha, y otra de chocolate caliente en su derecha, la favorita de Soonyoung.
Soonyoung que aún le miraba desde la cama, decidió finalmente levantarse y seguir a Seokmin, acercándose hasta dónde había puesto la taza de chocolate caliente, inhalando su aroma suave y azucarado con mucho gusto, el chocolate caliente de Seokmin sin dudas era su favorito.
Una vez listo, Seokmin tomó su mochila, su abrigo y salió corriendo de la casa seguido de Soonyoung que se lamentaba el no haber podido darle siquiera un sorbo a la deliciosa bebida caliente.
Durante el trayecto, Soonyoung admiró el paisaje pintoresco de su vecindario, con una sonrisa tranquila y alegre iluminando su tierno rostro. Mientras caminaba, muy cerca de Seokmin, se tomó el tiempo de mirar al cielo, disfrutando de los tonos cálidos de la mañana, los cuales contrastaban perfectamente con el azul del cielo y las pomposas nubes, siendo tenuemente calentadas por un brillante sol.
"Es un hermoso día".
Susurró Soonyoung mientras estiraba sus manos al cielo y entrecerraba sus ojos, simulando tocar el sol y las figuras abstractas que formaban las nubes. Soonyoung amaba los días soleados, especialmente cuando podía compartirlos con su amado Seokmin.
Hablando de su novio, de un momento a otro le perdió de vista, Seokmin caminaba muy rápido. Preocupado, lo buscó con la mirada para encontrarlo tan solo unos metros más adelante, fue entonces que se dio cuenta que ya habían llegado a la universidad.
Al cruzar el portón de la entrada principal, Soonyoung pudo notar que inmediatamente las miradas se posaron en ellos, o bueno, específicamente en Seokmin. ¿Por qué lo miraban de manera tan lamentable? ¿Qué estaba pasando? Soonyoung no lo comprendía, ya tendría la oportunidad de preguntarle a Seungkwan, porque no le gustaban ese tipo de miradas tan sombrías y tristes.
No tardaron mucho en llegar al aula de clases, en donde había solo unos pocos estudiantes hablando de cosas triviales y divirtiéndose antes de empezar la jornada del día. Entre ellos se encontraban los amigos de Seokmin: Seungkwan, Jihoon y Mingyu.
Mingyu, que hasta unos instantes reía animadamente, se detuvo de manera abrupta y se quedó mirando un punto incierto detrás de las espaldas de Jihoon y Seungkwan. Estos dos últimos, al notar el cambio anímico, se dieron vuelta, terminando de la misma manera que Mingyu, con la mirada perdida y una expresión incierta en sus rostros.
—Se-Seokmin — Tartamudeó Seungkwan, sorprendido por la presencia del recién llegado. —Has vuelto — Volvió a hablar, esta vez acompañado de una risa que denotaba nerviosismo. Los demás le miraron sin saber qué decir. Soonyoung que estaba parado detrás de Seokmin, se puso de puntillas, asomando sus pequeños ojos sobre el hombro izquierdo de Seokmin, a la expectativa de una explicación por parte de sus amigos, no era normal que reaccionaran así.
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No llores, sigo aquí (SeokSoon)
FanfictionMientras Seokmin lucha por seguir adelante sin la presencia de Soonyoung físicamente en su vida, un espíritu particular lo acompaña en su rutina diaria, viendo cómo la amistad de sus amigos más íntimos se convierte en un bálsamo para el duelo y cómo...
