Eran cerca de las 10 de la noche cuando Melanie salía de turno de su trabajo tenía una gabardina pero estaba empezando a llover así que ella saco su sombrilla iba caminando hasta llegar a la calle que quedaba al frente para coger su transporte cuando de repente un auto va a toda velocidad el volumen es muy alto y Melanie cae debido al impacto.
Donghae que conducía siente el estruendo.
- ¿Que fue eso?- Responde agotado.
- Debe ser un bache mi amor. - Dijo Jessica su novia. - Ya sabes cómo funciona estas cosas o quizás un animal que se nos atravesó.
El ambiente se volvió pesado dentro del auto, impregnado por el olor a tapicería nueva y el perfume dulce de Jessica, que contrastaba violentamente con el sonido metálico que aún resonaba en los oídos de Donghae. Él bajó un poco la música; el bajo que antes retumbaba en su pecho ahora se sentía como un martilleo de culpa.
- Un bache no suena así, Jessica -murmuró él, con las manos apretadas contra el volante de cuero.
Sus nudillos estaban blancos.
A través del retrovisor, empañado por la humedad de la noche, solo se veía el asfalto negro y el reflejo difuso de las luces traseras rojas perdiéndose en los charcos. Atrás, bajo la lluvia inclemente, una sombrilla de color brillante yacía aplastada, y la figura de Melanie comenzaba a mezclarse con las sombras de la acera.
- Donghae, no te detengas -insistió Jessica, acomodándose el cabello y mirando su reloj con impaciencia-. Tenemos una reserva y ya vamos tarde. Fue un perro, o quizás una caja. Dale gas.
Él miró por el espejo lateral. Una parte de su mente, nublada por el cansancio de un día eterno, quería creerle. Pero su instinto le gritaba que ese "estruendo" no era algo inanimado.
- Tengo que bajarme -dijo finalmente, con la voz quebrada, mientras ponía el auto en punto muerto en mitad de la calle desierta.
- Si te bajas ahora, te juro que... -la amenaza de Jessica quedó en el aire cuando Donghae abrió la puerta.
El frío de la lluvia le golpeó el rostro al instante. A unos metros de distancia, la gabardina de Melanie se oscurecía por el agua, mientras ella intentaba desesperadamente recuperar el aliento, con el mundo dándole vueltas tras el impacto.
Donghae corrió desesperadamente, sus zapatos de vestir chapoteando en los charcos mientras la lluvia le calaba hasta los huesos. Al llegar a la figura caída, el aire se le escapó de los pulmones. Melanie no intentaba levantarse ni gritaba por el dolor de sus raspones; estaba encogida sobre el asfalto frío, envolviendo su vientre con ambos brazos en un gesto de protección absoluto y desgarrador.
Al ver esa posición, Donghae palideció. El mundo pareció detenerse, dejando solo el sonido del agua golpeando el metal del auto y el sollozo ahogado de la joven.
- Por favor... -susurró Melanie, con la voz quebrada por el pánico-. Mi bebé... no siento que se mueva...
El corazón de Donghae dio un vuelco violento. El cansancio que sentía hace unos minutos fue reemplazado por un terror frío y lúcido. Se arrodilló a su lado, ignorando que el agua sucia empapaba su ropa cara.
- Tranquila, no te muevas, ya estoy aquí -dijo él, intentando que su voz no temblara, aunque sus manos no dejaban de hacerlo-. Voy a ayudarte, lo prometo.
En ese momento, el chirrido de la puerta del copiloto cortó la tensión. Jessica bajó del auto, protegiéndose con una mano sobre la frente, caminando con cuidado para no estropear sus tacones.
- ¡Donghae! -gritó con fastidio, acercándose solo lo suficiente para no salpicarse demasiado-. Te dije que era un animal o algo sin importancia. Solo es una chica que se tropezó. Dale algo de dinero para el médico y vámonos, vamos a perder la reservación por esta escena.
YOU ARE READING
Porque Me Enamoré Sin Saberlo
FanfictionBajo una lluvia implacable y el ritmo frenético de una vida de lujos, Donghae comete un error que cambia su destino: golpea con su auto a Melanie, una mujer embarazada que salía de su jornada laboral. Mientras su novia Jessica, cegada por la superf...
