Capítulo 1

192 23 2
                                        

Otro día más en el colegio, otro día en el cual debo sumergirme entre textos, números y ruidosos compañeros de clase. Escuchando todo el día a los profesores que creen tener la respuesta a cómo debemos vivir y que debemos hacer de nuestro futuro. Pero muchos de ellos no saben lo dura que puede llegar a ser la vida, y muchas veces no necesitas años de experiencia para saberlo.

Me llamo Olivia, tengo 17 años he intento llevar una vida lo más normal posible, pero a veces se me hace imposible.

Levanto la vista de mi actual lectura y me encuentro con los ojos marrones de mi mejor amiga Diana.

Es la típica chica que logra ser atractiva sin siquiera intentarlo, pero no lo nota y eso lo aumenta aún más. Tiene unos impresionantes ojos marrones, si dirán que los ojos marrones no tienen nada de especial pero los de ella sí, solo si los ven podrán comprenderlo. Su cabello castaño oscuro combina perfectamente con su piel bronceada y tiene un tonificado cuerpo de atleta. Su encantadora personalidad es lo que más atrae en ella, podría ser el peor día de tu vida y ella te logra sacar una sonrisa.

Nos conocemos desde los 5 años, y desde el primer día que nos vimos en el jardín de infantes fuimos inseparables. Pero, aun así, ella no sabe todo sobre mi.

–¡Oli! –me abraza con la misma fuerza que todos los días cada vez que nos vemos y yo le devuelvo el abrazo. –Te estaba buscando, en la siguiente hora tenemos que entregar el proyecto de biología –Mierda, lo olvidé completamente.

–E-mm, el proyecto, claro –Digo algo nerviosa.

–Olivia Milán, no me digas que lo olvidaste; sabes que el profesor nos dará una muy mala calificación si no lo entregamos hoy, es la última oportunidad.

–Perdón, sí lo olvidé; pero me perderé la siguiente clase e iré a buscarlo.

–Bueno, pero no tienes mucho tiempo, te conviene apurarte.

Terminada la conversación, conecto mis auriculares y me dirijo hasta mi bicicleta para llegar de manera rápida hasta mi casa.

Con gran velocidad voy por las calles, esquivando todo aquello que se interpone en mi camino. Juro que escuche a una anciana maldecir por mi velocidad.

No puedo defraudar a Diana, para ella las calificaciones y el estudio son muy importantes.

Su sueño como gran amante de los animales es ser veterinaria. Para ello debe tener excelentes calificaciones y así poder obtener una beca, ya que su familia no cuenta con el dinero necesario para cubrir los gastos de la universidad.

Entro con demasiada velocidad a mi casa y tropiezo con la alfombra generando que se caiga el adorno favorito de mi abuela. Maldigo para mis adentros y corro a mi habitación.

El proyecto ya no está donde lo deje. En estos momentos desearía haber ordenado mi habitación. Busco por todos los rincones y nada.

Intento no entrar en pánico y comienzo a pensar.

Recuerdo algo que dijo mi abuela y no preste demasiada atención porque la película era más importante.

Bajo las escaleras a toda prisa y como bien recordaba el proyecto está encima de la mesa.

Vuelvo con más velocidad aún. Este retraso no estaba planeado.

Cuando entro no se ve a ningún alumno por los pasillos, voy llegando tarde.

Ojalá siempre fuera así de tranquilo los pasillos, pero siempre está lleno de adolescentes de mi edad o más chicos hablando demasiado alto, las chicas en una competencia interna por cual tiene el cutis más perfecto y los chicos con sus hormonas revolucionadas por las faldas cortas que lucen algunas chicas.

Detengo mis pensamientos y me apuro aún más.

Abro la puerta del aula y todos me miran.

–Milán –El profesor pasa la lista con gran fastidio.

–Presente –Justo a tiempo. 

MI REALIDAD (En edición)Geschichten, die süchtig machen. Entdecke jetzt