A 10 minutos de entrar al colegio, me recargo en un árbol donde la sombra pega perfectamente bien. Hay personas frente a mi: compañeros de mi aula, pero...prefiero la compañía de mis audífonos a todo volumen. Volteo hacia mi lado izquierdo y lo veo a él, viene caminando despreocupadamente, mirando a una chica que pasa cerca de él en una bicicleta, posando sus ojos verde azulado en sus caderas; su cabello castaño resalta al igual que su piel clara gracias a los rayos de sol. No puedo evitar ruborizarme, él no me ve, pero aun así siento ese cosquilleo en el vientre. Él sólo avanza mirando a todos lados; se le ve tan bien con el uniforme. Llega casi a mi lado, a una distancia prudente y distante. Está distraído así que aprovecho para mirarlo detenidamente, y pienso: no conozco su nombre, ni sé en qué aula se encuentra, pero lo he visto en la escuela, siempre comparte los recesos con una chica del mismo tono de piel, cabello castaño claro y una mirada inocente, sé que no es su novia, no lo puedo comprobar, pero mi "instinto femenino" me dice que no son novios.
Lo estoy mirando y de repente una imagen masculina se interpone entre aquel muchacho guapo y yo. Meneo la cabeza de izquierda a derecha rápidamente y después volteo a ver quién rayos es el que me estorba.
- Ah! Esteban- digo un poco exaltada.
-Hola Scarleth. Dime ¿Hiciste la tarea de Comprensión? La verdad no quise hacerla, ¿me la pasarías al ratito? - habla rápidamente que apenas puedo entender lo que me dice.
-No sé si estoy bien, pero...si, digo ¿por qué no? -le regalo una sonrisa a mi compañero y me quedó en silencio. A veces intento mantener una conversación interesante, de hecho, tengo cosas muy buenas de las que soy experta y puedo hablar, pero no entiendo por qué se me dificulta, creo que me la paso pensando demasiado en demasiadas cosas por mucho tiempo, intentando ser perfeccionista para parecer interesante y simplemente pierdo la oportunidad de entablar conversación y...
Me interrumpe el sonido de las cadenas que la señora de intendencia quita con flojera, para luego abrir la puerta y que podamos entrar. Mientras ella se pelea con las cadenas yo rápidamente busco en mi mochila la credencial para entrar al colegio.
Cuando ya estoy adentro miro hacia atrás y trato de buscar a ese muchacho, pero no logro encontrarlo. Restándole importancia al asunto sigo mi camino sola, voy directo al salón. Escucho la música que sale de mis audífonos. Me pongo a pensar: ¿qué es lo que soy? Digo, mi falda es muy larga para ir en primer grado de preparatoria, no me molesta sinceramente, nunca uso maquillaje, creo que eso es...diferente, y mis buenas notas hacen que parezca una chica nerd, pero...no lo soy, tengo amigos, que no me guste hablar con ellos de todo y a todo momento y además no me guste saltarme las clases, es otra cosa. Soy la primera en entrar al salón de clases, así que me dirijo rápidamente a mi butaca y me siento dejando a un lado mi mochila. En lo que llega el profesor y los demás compañeros observo el árbol que esta plantado a un lado de mi aula.
Cuando iba en la secundaria me gustaba pensar en que la preparatoria sería un mundo desconectado de normas, pero ahora solo tengo en respuesta - cuando llegan a preguntarme algunos amigos- que simplemente no es lo que esperaba.
Las horas de las clases pasan volando y yo como siempre entrego trabajos sacando buenas notas, así que ya es hora de receso y me levanto de mi butaca perdiendo un poco mi tiempo en lo que saco mi dinero, teléfono y auriculares. Salgo del salón con mis amigas y uno que otro compañero tarado.
- ¿Vas a comprar hoy?
- Si, hoy decidí comprar, la comida de la cafetería sabe bien, le he pedido a mamá que hoy no me mande comida, a veces creo que eso es patético- Alexa se da cuenta de mi decisión, ella es muy guapa y observadora. Yo en cambio tengo el cabello greñudo y sin chiste, además mi color de piel es tan pálido como un helado de queso.
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Simplemente Diferente
Short StoryScarleth, una chica de 16 años, con clases normales, amigas normales, pensamientos normales, y vida común, narra su pequeña y corta historia de amor. Todo empieza cuando un chico de piel pálida y ojos cafés se atraviesa en su camino. ¿Tú crees en e...
