El profanador de vida

28 0 0
                                        

Me fui de vacaciones de verano con mi familia a un pueblo tranquilo para que todos nos despejáramos de nuestras obligaciones.

Nos dijeron que en ese lugar había un castillo pequeño perteneciente a una Princesa que escapó de su familia porque su padre la acosaba, ella se refugio ahí hasta morir de hambruna y depresión, entonces, ahora el castillo es una actividad turística y popular.
Con mi familia decidimos ir el primer día que llegamos, tomamos las cámaras y nos fuimos a las afueras de la ciudad caminando, tomando fotografías del lugar ya que poseía paisajes dignos de conmemorar, luego de haber pasado una hora llegamos al sitio, no había muchas personas viendo el castillo, de hecho eramos los primeros turistas en semanas.
El guía nos iba contando la historia mientras yo fotografiaba el entorno,en un momento nos hizo poner una especie de guardapolvo blanco y dijo que era un protocolo, para distinguir turistas de empleados, me pareció siniestro pero todos aceptamos, solo era un atuendo. Ya adentrándonos al ambiente me maraville, era sorprendente... Estaba muy bien conservado, incluso con sus muebles y objetos de la época, en el recorrido entramos a una habitación en la cual pude ver que había un hombre vestido de blanco fotografiando en silencio, me llamo la atención su cámara, era muy antigua y estaba en muy buen estado, me acerco y comienzo a hablar de la misma con él, pero esta persona continuo con sus hechos y no se reparo en mí, en unos instantes mi familia ya se estaba alejando de esa habitación y al ver que yo no estaba detrás de ellos escucho la voz de mi hermana llamándome para que los siguiera y no perdiera el tiempo hablando sola y sacando conclusiones. Cuando me dijo eso la mire fijamente y me puse nerviosa pensé que me estaba retando por hablar con un desconocido pero cuando volví a mirar al hombre, ya no había nadie. Luego del tour y el inquietante momento, fuimos a nuestro hotel, estaba ya bajando las fotos para al otro día tener la memoria libre y me quedé pensando en ese extraño sujeto callado y calmado fotografiando el castillo. Mientras visualizo las fotos, en una puedo ver una silueta del mismo hombre que yo vi, entrando al castillo, al ver esto le pregunte a mi hermana: - "¿Lo viste, verdad? Había un hombre en el primer cuarto donde entramos e incluso lo capte con mi cámara" - " ¿No se vestía raro, viste la cámara que portaba? " . Ella se acerca a mirar con un rostro de extrañeza: - "No vi nada, no sé con quien estabas hablando y en esta foto no hay nadie". Eso me dejo helada, yo si podía ver todo, quizás me estaban jugando una broma así que decidí mantener la compostura e irme a cenar y dormir.

Al otro día, mi familia decidió seguir visitando el pequeño pueblo, para instruirse y conocerlo más a fondo que nunca, yo por mi parte opté por organizar un "tour fotográfico personal", que incluía no solo el bosque y lugares un tanto recónditos sino también, la visita de nuevo al castillo pero esta vez desde un lugar más siniestro, sin guías, sin historias sin nada.

- "Quiero un boleto sin visita guiada por favor", la mujer sin más me vendió el boleto pero me reconoció: - "¿Qué no viniste ayer? Todos se quedan maravillados con el castillo pero no pensé que para tanto, jaja". La miré con cara de diversión pero en realidad no me iba a poner a explicarle con claridad el asunto, así que solo asentí con una breve sonrisa y me adentré.

Escucho pasos detrás mío y alguien agitado, mi hermana me había seguido hasta acá:
- ¿Otra vez acá? Seguís encaprichada con la foto donde no hay nadie.. Te conozco, pero bueno, como soy la mayor tengo que venir con vos, mamá no quiere que - La interrumpo - Ya entendí ahora silencio y déjame sacar fotos.

Pude ver que el lugar estaba totalmente vacío y el silencio era mortuorio, pero todo estrictamente limpio y ordenado, el sitio daba una sensación de pesadez y liviandad, muy difícil de procesar. Los objetos que se encontraban dentro estaban tal cual lo había dejado la princesa, antiguos decorados y empapelados, sillas que hoy en día valdrían una fortuna para un coleccionista, telas del primer mundo, perfumes y sin fin de objetos de un siglo totalmente anhelado por muchos de los que no quieren vivir en el hoy. Comencé a tomar fotografías al azar, cuadros, pinturas, adornos, vestidos y demás, la verdad solo estaba esperando capturar mi cometido, de pronto, puedo visualizar la luz de un flash en la habitación, que se repetía una y otra vez sin fin, debido a esto no podía ver bien, me sentía mareada, puse mi mano en la frente para hacerme sombra y me fui acercando al lugar de donde creía que provenía la luz, era un espejo, en el espejo me veía yo, y detrás mío mi hermana pero ella estaba de cuerpo entero, pero yo no, solo hasta cierto punto, pues de la cintura para arriba no, solo una enorme luz resplandeciente que salía de allí y me enceguecía ligeramente una y otra vez. Solo puse gritar "Auxilio", porque la luz me estaba mareando y no recuerdo que más sucedió luego porque me desvanecí.
Aparecí en un cuarto medio oscuro ,drogada, ya que mis sentidos no funcionaban del todo bien, como el auditivo, solo oía un pitido que me destrozaba el cerebro. Por lo poquísimo que podía ver, el cuarto parecía tener objetos tapados con mantas, llenas de polvo y olvido, solo había una pequeña ventana que al parecer entraba la luz de la luna llena.
En un momento me di cuenta que no estaban atados ni mis pies ni mis manos, y accedí a levantarme con sumo cuidado agarrándome de las cosas de mi alrededor, tratando de hacer el menor ruido posible, y escucho unos pasos de metros mío me emocioné pensando que era mi hermana pero al escuchar una voz ronca que dijo: - ¿No tenés idea donde te metiste, verdad?. Bueno, si estás asustada no te preocupes, de a poco vas a entender todo. Me desmoroné, mis ilusiones se fueron al tacho, no solo me sentía mal porque al parecer estaba secuestrada por alguien o no lo sé, sino que mi hermana, ni siquiera estaba ahí. Me sentía sola.

Por momentos gritaba y me ponía a pensar porqué me pasaban estas cosas, porqué tenía que padecer todo esto, si solo este viaje eran unas tranquilas vacaciones para olvidar la pesadez de la rutina y la vida misma... No podía comprender pero todo se agudizaba para mí y ya me estaba cansando. Luego de que pasaran días o meses no estoy segura, a través de una compuerta que nunca ví, apareció un vidrio que jamás tampoco tengo recuerdo de que haya estado ahí... Y detrás de él, mi hermana. Ella me miraba muy preocupada y hablaba con alguien pero no podía ver quien era ya que estaba de espalda, comencé a sentir que esto no era mi imaginación, todo esto sería obra de ... ¿Mi familia? y ¿Si en verdad no lo eran? No sabía que hacer.

Comencé a gritarle a pedirle que me sacara de ese lugar pero, nunca obtuve respuesta, solo me miraba con cara de temor y podía ver que sus labios se movían, pero vamos... Nunca fui gran lectora de ellos, así que nunca comprendí de que se trataba esa charla.

Me sentía mal por mi hermana, ella amaba estar bien y tener una vida sana y saludable pero no.... Su enfermedad no se lo permite.
Ella cree que fuimos de vacaciones a disfrutar un día de familia, pero, ¿Cómo puede ser que nunca se haya dado cuenta de que todo era un engaño? El castillo que ella pensó que era de una princesa, no es nada más que una historia que inventaron los médicos para poder capturarla con simpleza y paz... Mi hermana es asesina, ella mató a mi hermano pequeño por que la descubrió en las escondidas, apuñaló a mi madre porque no la dejaba tener una mascota y jamás se lo perdoné es por eso que hice esto, la engañé.. la traje a una institución mental, por el bien de todos, y por el bien de ella misma.
Cada vez que ella veía un flash, enloquecía, no entiendo porqué mi padre en vez de prohibirle sacar fotos para no cometer actos descabellados la alentó a que lo hiciera, pero diciéndole que el flash solo se utilizaba cuando eras un mal fotógrafo.

- ¿Algo más que agregar Señorita? - Preguntó la Jueza.

La verdad es que no, no me arrepiento de que se haya muerto, ella me mató todo lo que yo más amaba y a ella nunca la llegué a querer.

Luego de haber comido y ya haberme duchado me dispuse a acostarme, apagué la luz, me di vuelta viendo hacia la puerta y ahí estaba el sujeto, me saco una foto con flash, nunca más lo volví a ver ni supe quien era. Sólo me quedó el recuerdo del flash en toda la habitación y sus pasos desvaneciéndose por el pasillo del hotel, pero me siento acechada a cada momento cuando voy a dormir, recordando el hecho una y otra vez e incluso me dijeron que si un fantasma saca fotos a un ser humano, es porque esta intentando robarle el alma.

Historias Breves Para No DormirStories to obsess over. Discover now