Ring ring...
Ya está, ya ha llegado el día.
19 de septiembre, hoy empezaré oficialmente en mi nueva fraternidad; Black's Boys. Si, boys.
Una universidad llena de chicos de familias ricachonas y de vida fácil.
Seguramente os estéis preguntando qué narices pinto yo ahí, bueno os lo diré:
soy huérfana, mi madre se fue de casa cuando casi tenía trece años y mi padre... Bueno él era un alcohólico que se dedicaba a drogarse por la noche y a pegarme por el día, hasta que el año pasado tuvo una sobredosis y...supongo que ya os imagináis lo que pasó.
Como tenía dieciséis años los jueces dijeron que podía vivir sola y, aquí me tenéis.
Mis familiares más cercanos son mi tía y mi tío, unas de las personas más ricas de los Estados Unidos. Vamos a decir que no están muy orgullosos de mí, ya que no soy una de esas fresitas, como sus otras sobrinas.
Por eso se creen que enviándome a esa fraternidad iba a acostumbrarme a la popularidad y todo eso.
Haber, tampoco es que no sea conocida, no os vayáis a creer.
Soy Thais Malik Smith, la surfista más joven en el mundo que, a la edad de diecisiete consiguió ganar un número inmenso de campeonatos a nivel nacional y domar olas de más de doce metros en las playas más peligrosas de Australia.
Si, esa soy yo. Y gracias a eso hoy cogeré un avión hacia Australia para convivir con los chicos más populares de la zona, asquerosamente ricos y malcriados. Genial -nótese el sarcasmo.
Me levanto y cojo mi look habitual:
Unos vaqueros de Pull And Bear, una sudadera de Hollister y por último -redoble de tambores- mis queridas, viejas, sucias y rotas Converses.
Una vez vestida voy a la cocina y me preparo un Capuchino junto con unas napolitanas y me lo como tranquilamente mientras veo en la tele Mentes Criminales, amo esa serie.
Recojo mi taza y mis galletas y voy al baño a lavarme los dientes, peinarme y todo eso.
También me vi obligada a depilarme las cejas ya que si no lo hacía pronto me iban a preguntar si era la hermana perdida de Blas (si el de Epi y Blas).
Y las piernas también las tuve que depilar y echarles crema (si no podrían hacerme una gran función como lijas).
Después de mi mini-sesión de belleza en el baño, fui a mi habitación a recoger las maletas y salí de casa tranquilamente hasta el punto de encuentro con el taxi.
Subí a este y le dije la dirección del aeropuerto al que quería que ir. Tardamos una media hora, pagué y fui directa al check-in.
Después de todos los controles me senté en mi terminal y me deje llevar...hasta que caí en brazos de morfeo.
-Hola. Señoritaaa - dijo una voz de hombre-.
Inmediatamente abrí los ojos y me encontré con un chico, de más o menos mi edad con unos ojos almendrados y un pelo castaño oscuro por los hombros.
-Umm, hola -dije con voz de empanada- supongo que me he quedado dormida ¿no?
El chico sonrío todavía más que antes y respondió.
-Si y creo que deberías darte algo de prisa, porque nuestro vuelo esta embarcando -dijo nervioso y extendiendo una mano para luego seguir hablando- Soy Paul ,encantado.
Yo le tendí mi mano y de repente me entro uno de esos picores en la garganta y en la nariz que te dice que pronto vas a estornudar. Y eso fue lo que pasó, lo hice con la misma clase que tiene una foca atragantándose.
Paul solo se rió y espero a que me presentara.
-Bueno, yo soy Thais -dije medio riéndome- encantada de conocerte y muchas gracias por avisar, si no probablemente hubiera perdido el vuelo.
No perdimos más el tiempo y subimos rápidamente al avión.
A mí, como no, me tuvo que tocar al lado de la típica anciana que esta sorda, pero si escucha el sonido de la música de tus auriculares.
No es que tenga nada contra las personas mayores, pero es que esta es súper molesta y quisquillosa.
Puse el sonido de mis auriculares al mínimo y otra vez me dormí.
Cuando desperté lo hice porque todo el mundo estaba sacando sus maletas ya. Yo cogí la mía y salí rápidamente del avión.
Busqué el cartel del taxi con mi nombre, y cuando lo encontré me dirigí a él rápidamente.
Una vez en el coche le dije al taxista que me dirigía a la universidad Black's Boys y eso fue bastante para que me mirara mal y no me hablara en todo el trayecto.
Ya la podía ver, era la fraternidad en la que iba a pasar mis próximos años, era un edificio de un color marrón con pequeños adornos blancos y muy poco decorado, la verdad.
Conté hasta diez y me decido a timbrar en el edificio.
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Arriba os dejo en multimedia a Ariana Grande, que es como yo me imagino a Thais.
Besos...💕💕
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THAIS
Roman pour AdolescentsThais nunca tuvo una vida fácil, eso la llevó a madurar antes de tiempo y a resguardarse en un solo deporte; el surf. Ahora ella va a unirse a una de las fraternidades más populares del continente, donde se verá obligada a convivir con los chicos má...
