Capítulo 1 || Aurora

18 3 0
                                        

Aprete mis libros contra mi a la par que contemplaba el pequeño edificio color beige en el cual
estudiaría mi último curso de instituto. Grandes masas de adolescentes entraban, unos riendo, otros gritando, mientras que otros tan solo entraban con cara de aún estar dormidos, porque haber, ¿A quién en su sano juicio le gusta ir a un sitio donde te juzgan hasta por cómo respiras a las 8:30 de la mañana? Ya te puedes imaginar la respuesta.

Pero mi razón para no entrar no tenía nada que ver con aquello, era mucho peor, era la nueva y ser la chica nueva en una ciudad bastante pequeña no es el plan de ensueño de toda chica. A decir verdad a nadie le gustaba cambiar de entorno es algo que hace que tu vida de un cambio de 180 grados, pero la mía ya lado hace bastante tiempo, esa es una de las razones por las que mamá y yo nos hemos mudado, bueno por eso y por el programa de rehabilitación para alcohólicos de este sitio.

Una sensación de pánico y vergüenza se me sube a la garganta cuando veo que ya es la hora de entrar, pero mis piernas no se mueven se han quedado ancladas en la acera, como si estuviesen pegadas por miles de chicles. Trago el nudo que tengo el la garganta y me repito que tan poco puede ser tan malo, ¿no?

Nada más entrar lo primero que veo son unas feas taquillas de color amarillo que parecen sacadas de la Segunda Guerra Mundial, ya que están tan oxidadas que creo que me voy a tener que vacunar contra el tétanos. Mis pies se dirigen lentamente hacia la secretaría porque tengo que recoger mis horarios, la secretaria es una chica alta y estilizada con el pelo corto castaño y su cara está llena de pecas.

-Eh, hola soy Aurora Shepard, venía a por mis horarios.- Explique tímidamente

La secretaria comprueba unas cuantas cosas en su ordenador que también parece del siglo pasado, es una enorme caja color blanco sucio con una pantalla diminuta.
La chica me los extendió y cuando ya me iba a ir en busca de mi primera su suave voz me hizo parar.

-Espera, el Director quiere verte para hablar de unos asuntos contigo.- Me aviso con una pequeña sonrisa.- Su despacho está al final del pasillo.

Y otra vez el nudo se volvió a formar en mi garganta, ¿De qué quería hablar el Director conmigo? Esperaba y deseaba que no fuese de mi anterior instituto, pero una pequeña parte de mi sabía sobre que iba a ir la conversación y no me gustaba ni un pelo.

Llegue a la puerta del susodicho y respire hondo mientras tocaba la puerta un grave "adelante" me hizo pasar dentro de la sala, que olía a café y a una fuerte colonia.

El Director en cuestión, era un hombre de unos cuarenta años, pelirrojo y con unos ojos marrones muy oscuros, me recibió con una sonrisa de dientes perfectos mientras yo me sentaba en la pequeña silla.

-Bueno, ¿tú debes de ser Aurora Shepard, verdad?- Preguntó con una pequeña sonrisa.

-Así es señor...-Dude mientras miraba un pequeño cartelito metálico en el que ponía su apellido-Simmons.

-He oído que en tu anterior colegio tuviste un par de problemas...

-Bueno como todo adolescente normal, a veces tenía algún problemilla, pero nada de lo que deba preocuparse, no dudó que tenga cosas más importantes que ocuparse de una adolescente.-Le corte antes de que pudiese hablar más, yo solo quería empezar otra vez en un sitio nuevo, ¿Es que no eso iba a poder tener?

-Mi deber como director de este centro es garantizar que cada uno de mis alumnos se sienta bien tanto física como emocionalmente, por lo que he decido que lo mejor para ti sería que fuese a un grupo de terapia de este colegio, se reúnen una vez a la semana y hablan de sus problemas y tanto los profesores como yo coincidimos en que sería muy positivo para ti

-No, ni hablar, no necesito ninguna terapia, ni ningún estupido grupo de ayuda

-Aurora, no es una opción, tú madre ha dado su consentimiento para que vayas...-En ese momento perdí el hilo de su discurso, ¿Mi madre?¿Había dado su consentimiento?

-Espere, espere ¿Como que mi madre ha dado su consentimiento? ¿Es que acaso no saben que es una borracha?

-Si, Aurora lo sabemos todo, por eso queremos que vayas a ese grupo de ayuda, y no vamos a discutir más.

-Usted no me puede obligar a hacer algo que no quiero

-No, no puedo pero sus notas bajaran si no lo hace y este curso es muy importante para entrar en una buena universidad, así que le sugiero que vaya a ese grupo por su bien.

Le mire con cara de odio mientras tomaba mi mochila y salía de su oficina

-Es el jueves a las 5 no lo olvide señorita Shepard

Le alcance a oír, empezaba bien el día ya odiaba al director y las paredes del colegio pintadas de un tono amarillo pis no hacían más que enfurecerme y además tenía química y llegaba 20 minutos tarde a clase, genial.

De camino a clase decidí ir al baño, si iba a llegar tarde al menos llegaría tarde de una manera decente. Me coloqué delante del espejo para peinarme y echarme cacao en los labios, estaba ya dispuesta a irme cuando escuche un sollozo proveniente de uno de los cubiculos. Me debatí entre preguntarle si estaba bien o irme y olvidarme. Mi cerebro me decía que me fuese, que tenía que ir a clase, que dejase a esa chica llorando ahí. Pero al oír sus sollozos y escuchar como intentaba respirar con normalidad, mis pies se movieron solos hasta donde se encontraba.

-Eh, no he podido evitar oírte llorar, ¿Te encuentras bien?¿Quieres que llame a alguien?

La chica siguió llorando, y yo no sabía qué hacer.

-¿Cómo te llamas?- Le pregunte

-De-déjame sola, por favor.-dijo entre sollozos con la voz entrecortada.

Me decidí a irme, pero algo dentro de mi me decía que no podía irme así como así.

-Oye mira no te conozco y no se que te ha pasado, pero se va a arreglar, confía en mí.

- ¿Cómo sabes que se puede arreglar?¿Que pasa si la he jodido para siempre?

-Entonces podrás empezar otra vez, tu vida no se va a acabar, tu no te vas a acabar.

Y con esa última frase me fui y lo último que divisé al salir del baño fueron sus botas marrones.

Second chancesWhere stories live. Discover now