One

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Las casualidades. A veces resultan ser algo agradable. Perfecto.

Pero tal vez no existan, quizás solo sea el destino jugando con nosotros.

Unas cuantas semanas atrás la vi por primera vez. Ese dia tuve que salir mas temprano del trabajo, por que recibí una llamada de mi madre. Ella me pidió que fuera a casa para cuidar a mi abuela, no la quería dejar tanto tiempo sola. Como erael negocio de la familia no había problema en que cerrara antes detiempo.

Bueno la cuestión es esta caminaba hacia la plaza para tomar un autobús en la parada mas cercana. Y entonces me encontré con ella ¡Dios! Si que era hermosa.

Sus ojos color miel.

Su cabello chocolate.

Su pálida piel.

El hecho de observarla allí tan hermosa y delicada fue como un balde de agua fría, despertó mis sentidos.

Estaba sentada en una banca de la plaza, con un libro entre sus manos. Lo mas raro es que sus ojos no estaban clavados en el libro, no. Ella tenia su mirada perdida en el horizonte. Pero en el momento lo deje pasar. Salí de ese aturdimiento que me provoco y seguí mi camino.

Sabia que era una imagen que no iba aborrar fácilmente de mi cabeza.

Y así sucedió no podía sacármela dela cabeza. Ni a ella ni a la idea de que tal vez no la volviera aver, eso de verdad me entristecía.

Pero en ese entonces no creía en el destino. Pensé que era solo una casualidad.









¿Casualidad? No lo creoStories to obsess over. Discover now