Un año fue lo que duró, fue un año donde pasé por muchas cosas. Di mi primer beso, me enamoré por primera vez , por ejemplo. Daniel fue ese chico que no se rindió y a pesar que yo lo alejaba de mi, él no se dio por vencido y logró convencerme de dejar mi miedo por enamorarme atrás , y fue así como comenzó lo que para mi fue mi primer amor.
Tenía 15 años para ese entonces, él dos años mayor tenía 17.
Lo conocí en una fiesta bailando con la hermana de mi mejor amiga, la que por cierto tenia un crush en él. Me sonrió a penas cruzamos miradas, en ese momento supe que no me libraría tan fácil de este. Cuatro meses estuvo detrás mío para que yo le diera el si y fuéramos novios. No es que yo me hiciera de rogar o que quería que este tras mío como perro faldero, solo que jamas había tenido nada con nadie porque nunca me gustaron esas chicas pegadas a su novio como chicle, o cuando se pelean con el novio pasan horas y horas llorando, yo no quería eso para mi.
Daniel era el chico mas intrigante del mundo, tuvo una infancia muy difícil y diferente a la que yo tuve, a simple vista era el típico chico que no buscaba nada serio con nadie, que iba a cada fiesta, sin falta, algunas de ellas llegaba borracho otras no, pero siempre, en cada fiesta, alguna chica tenía que caer.
Yo no sabia mucho de él para cuando lo conocí, me advirtieron un par de veces, sin embargo yo decidí darle la oportunidad, decidí ser su ticket para cambiar esa vida de mujeriego que llevaba y lo hice porque notaba en su mirada, veía que deseaba desesperadamente salir de todo eso que le impedía ser feliz y encontrar a alguien con quien serlo, pero no sabia como hacerlo. Y él al mismo tiempo era mi oportunidad para enamorarme, mi ticket de entrada al amor, por mas cursi que suene así fue.
Di todo de mi, absolutamente todo, amé como se tiene que amar, sin escalas ni barreras y puedo decir que él también lo hizo, se que me quiso, me lo demostró, en esos 11 meses y medio llenos de amor, algunas peleas, dificultades y mas.
Pero todo tiene un final y el nuestro ya había llegado. Fue en una discusión cuando le dimos fin a nuestra relación. Fue una pelea sin importancia, pero ambos estábamos cargados con muchas cosas y esa fue "la gota que derramo el vaso". Recuerdo bien que esa noche no dijimos haber terminado, fue el día siguiente que caímos en la cuenta que lo nuestro ya no daba para mas. Ese fue el día, ciertamente, que mas lloré en toda mi vida.
La semana después de eso, fue miserable para ambos, cada día lloraba menos que antes pero seguía doliendo. Había pasado casi un mes, cuando recibí un mensaje suyo.
-podemos hablar? Estoy afuera de tu casa-
Para esto, yo sabia que él había vuelto a su anterior forma de vida, pero no quería admitirlo.
Salí a verlo, él vive en una ciudad a tres horas de la que yo vivo y había venido hasta aquí para verme, era lunes y estaba faltando a su clase en la universidad para esto, mi primer instinto fue abrazarlo. Hacia un mes no lo veía. El me abrazó con fuerza y noté que estaba llorando. Me pidió perdón, me confesó que después de terminar conmigo salió a buscar chicas y obviamente las consiguió.
-no puedo dormir bien, necesito que me perdones, no me iré de acá hasta que lo hagas, muero por volver contigo pero entenderé si ya no me quieres, pero por favor, perdóname, porque mientras tú sufrías yo estaba besando a cualquier otra persona y no puedo vivir en paz sabiendo que me odies, así que perdón- fueron las palabras que recuerdo salir de Daniel. -pensé que haciendo eso te olvidaría y se pasaría todo ese dolor que siento cuando pienso en ti.-
En el fondo, muy en el fondo sabia que era un error perdonarlo y regresar con él, porque aunque lo siga queriendo y él me siga queriendo a mi el amor no lo es todo en una relación, pero de todos modos lo hice. Porque yo no sabia eso en ese entonces.
Fueron dos semanas tal vez el tiempo que duramos, hasta que en una pequeña discusión el me pidió el famoso y tan temido "tiempo". Lo que pensé yo fue: vete a la mierda, no iba a pasar por lo mismo otra vez. Yo quería hablar con él en persona para poder terminar cara a cara y no hacerlo de la forma patética que él había elegido, pero simplemente no se dio y terminamos.
Una semana después, lo veo en una fiesta a lado de su ex, así es este imbecil había vuelto con la misma que lo había engañado.
Ni siquiera se digno en saludarme, normalmente no me importa como los demás actúen yo me concentro en mi vida no en la de los demás, con excepción de mis amigas, pero esta vez me importó. Me importó mucho, ¿Cómo pudo, en una semana, olvidarse de todo? Fue en ese momento que comencé a sentir odio hacia él, no por la chica solo por él.
Y tuve un deseo inmenso que lo pensaba cumplir: olvidarme de ese pendejo lo mas pronto posible.
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Tocando fondo
Teen FictionUno diría que el enamorarse es la experiencia mas hermosa de la vida, pero ¿que queda después de ese amor? Porque, todo acaba en algún momento, corazones se rompen, la persona que mas quieres termina siendo la que mas te lastima. Muchos dicen que es...
