Prólogo

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Han pasado 24 horas desde que llegué, no ha sido mucho tiempo como las grandes historias donde pasan años y años pero les contare porque; terminamos la pachanga de mi funeral que no fue nada triste y sobrio, al contrario, uno de mis tios empezó a decir payasadas y la fiesta casi termina mal pero seguia alegre que eso era lo que importaba. De repente todo desapareció y otra ves estaba en esa misma sala de la que les conté en el otro libro (y si no lo has leido como carajo le vas a entender este libro, osea? Tienes que ir a leerlo); habia un papel sobre la unica mesa de ese lugar y claro, los lujosos sillones cambiaron de color a un tono mas "ejecutivo" se podria decir, tome el papel y estaba completamente en blanco, no habia palabra alguna en esa hoja.

No me habia preguntado ni donde estaba realmente ni a quien esperaba encontrarme aqui, solo estaba yo, solo como siempre lo he estado; claro, mi padre que sigue en la otra realidad me acompañaron junto con mis hermanas en el tiempo que estuve alla, pero creo que me en el tiempo que estuve estudiando medicina me enseñe a estar solo y hasta convivir con personas que ya no estaban vivas, claro, cuando iba a la morgue a practicas.

De repente descendio la temperatura hasta un punto que ya exhalaba vapor por la boca, pero no me sentia que estaba congelado o en hipotermina, podia estar caminando por la sala sin que me pasara nada. Decidi tomar una siesta en esos lujosos sillones del cuarto en el que me encontraba, eran 3 sillones y 1 sofa algo comodos, sin esas cosas que tiene en los lados de la cual no recuerdo como se llaman, empece a sufrir una falta de memoria desde ayer que estuve de viaje por Ixtapa en los primeros momentos antes de dejar esa realidad o asi le llamo yo porque no estoy en el cielo ni en el infierno pero si en un maldito congelador.

Cerré los ojos y al abrirlos vi algo nuevo en la sala: otra puerta.

-¡Otra maldita puerta!- Exclamé. Sonando mi voz por toda la habitacion, algo extraño para mi porque en salas que estuve anteriormente no pasaba eso.

Tomé la hoja que se suponia que estaba en blanco y tenia un pequeño agujero en medio, apenas podia mirar con un ojo, me asome a traves de la hoja y empezo a incrementar la temperatura pero yo no miraba nada, baje la hoja y la temperatura tambien lo hizo, alguien se estaba divirtiendo de mi mientras yo me veia como un tonto mirando a traves de una simple hoja de papel.

-¿Alguien esta ahi?- Me dispuse a preguntar, pense que mi pregunta serviria de algo porque lo he visto en peliculas de terror pero nadie me contesto, y tambien me percate que mi eco ya no sonaba en la habitacion. Tome asiento algo frustrado porque no pasaba nada interesante para esta pobre persona recien muerta.

En ese instante escuche como rechinaba la puerta al abrirse sola. -¡Ni aceite le ponen a estas cosas, que tan viejo es o que!- Dije refunfuñando porque no pudieron atenderme mas rapido, parecen las personas que llegaban a urgencias y reclamaban que porque no los atendian y era porque era un caos en esa sala pero bueno, de todos modos se les atendia aunque tenian que esperar 6 horas para eso.

Me decidi a pasar por la puerta y apareci en la misma habitacion, pero algo tenia de diferente: todos los sofas y la mesita estaban al reves, como si yo estuviera caminando en el techo, me sentia algo extraño pero sabia en mi interior que alguien me estaba viendo y jugandome una broma. Yo no podia quedarme asi como un tonto. Mire hacia arriba y estaba una puerta al reves justo encima de la otra, era como si estuvieran pegadas y yo ya sabia que si, era un juego todo esto pero tenia mis sospechas.

Tenia que abrir esa puerta como fuera posible pero todos los muebles estaban pegados al techo y no podia moverlos, asi que decidi hacer algo loco y pasar los sillones de la otra habitacion para ver si alcanzaba, la altura era de la de una puerta convencional asi que no era tanto desastre que hacer en el cuarto donde estaba.

-Pobre señora de la limpieza si llega y ve todo este desmadre-. Pensaba mientras movia los sillones de cuarto a cuarto. Paré el sofa mas grande y puse un sillon recargado a éste para hacer como un tipo escalon gigante que evitara que me fracturara si no me salia mi intento de abrir una puerta al reves, obvio, no sabia si podia fracturarme en este lugar, ni siquiera lo habia pensado hasta ahora pero yo me sentia como una persona normal, algunas funciones como el tener hambre o sed, ir al baño o llorar ya no las podia hacer pero mejor no intente fracturarme, quien sabe si eso si se pueda hacer.

Escale esos sillones y estuvo algo complicado pero si pude girar la manija para entrar, di un pequeño salto y con ese impulso entré.

Nada Es Lo Que PareceWhere stories live. Discover now