Sol nocturno

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Tal vez no fui lo suficientemente grande, o lo suficientemente pequeña. Tal vez no fui suficiente.

Hoy, otra vez salió el sol. Hoy, otra vez sopló el viento y las necesidades son las mismas. Un poco de agua, aunque sean de las gotas que caen del cielo cada cierto tiempo. Un poco de la sombra que cubre el suelo que piso. Un poco de la deliciosa comida que olfateo.

Dame un poco del tiempo que usas para dormir horas extras los días fríos. Dame solo una mirada y verás que te puedo sacar una sonrisa. Dame solo un poco de ti.

Hoy es otro día sin el sol nocturno, aun así, esas pequeñas velas en el cielo negro dibujan una gran sonrisa que me gustaría ver contigo.

Afuera corren y saltan otros iguales a ti, ¿por qué no corres y saltas con ellos? ¿por qué tus gritos se oyen tan tristes?

Hoy subiste a verme. Estoy tan feliz, que lo único que puedo hacer es gritar de la alegría. Hoy jugaste conmigo como cuando era más pequeña. Quisiera que este momento durara para siempre. Que sea eterna la sonrisa y las carcajadas que me dedicas. ¿Lo ves? Te dije que te sacaría una sonrisa. Solo voltea a verme. No te vayas, que aun el sol no se va. Quédate conmigo cuando ese sol se oculte. No me dejes sola.

Ha pasado un largo tiempo desde que esas explosiones en el cielo aparecieron. Son muy ruidosas, no me gustan. Me asusto mucho y tú no estás conmigo como la primera vez. Ahora tú las disfrutas más que nadie.

Debí de haber aprovechado más el tiempo. Debí de jugar más contigo. Tal vez estuve mal al ensuciar tus sábanas o la sala. Tal vez rasgar las cortinas de mamá y morder las botas de papá merecían los gritos y los golpes que muchas veces me tardaban días en sanar. Tal vez merecía ser lanzado al techo del que te veo, solo por comer las deliciosas flores de mamá y esconder en la tierra los huesos que me dabas. Ahora, realmente quisiera probar de nuevo esos huesos que guardé. Si solo pudiera bajar.

Tal vez me tome mucho más tiempo, vencer este miedo al suelo deforme del que suben y bajan al tender la ropa.

Realmente quisiera probar un poco de ese sabroso hueso.

Hoy, no tengo fuerzas. Me gana el pesado sueño que hace mucho no sentía. Ese sueño que solo conseguía al jugar contigo todo el día. Cuando era más pequeña. Pero hoy no jugaste conmigo. Me siento tan pesada, tan cansada.

Hoy, ví a otros como yo. Desde el techo vacío. Afuera corrían y saltaban, como los otros iguales a ti. En esa ocasión eran tan felices como estos lo son. Yo me divierto de solo verlos. Quisiera jugar con ellos. Realmente quisiera correr y saltar como lo hacen ellos. Pero no tengo fuerzas. No puedo mover la cola como siempre lo hago al verte. Lo siento. Hoy tengo mucho sueño.

Hoy casi acaba. El sol ya se va. Es hermoso. Quisiera que pudieras verlo conmigo. Es realmente hermoso.

El sol nocturno aún se oculta de mi vista. Quizás quiera que lo encuentre. Tal vez también tiene un techo del que no puede bajar y mostrarse. Lo buscaré para ti. Lo encontraré y te mostraré lo bello que es. Así, podrás amarme y jugar conmigo otra vez.

Aún si quiero, no puedo levantarme. Te llamo pero no puedes escucharme. Dime que tan lejos estás para ir. Aunque no pueda moverme, quiero jugar contigo una vez más. Quiero que sonrías para mi a carcajadas como la ultima vez, hace ya tanto tiempo. Aún recuerdo tu extraña voz y aunque no entendía lo que decías, me agradaba escucharte. Me pregunto si aún recuerdas mi voz. Si aún recuerdas mi nombre. Ya no me llamas como antes, tal vez lo olvidaste. Tal vez aún lo recuerdes. Yo te recuerdo y te extraño.

Cuando salga el sol, tal vez puedas subir a jugar conmigo. Correremos y saltaremos juntos como ellos y ellos. Como los otros como tú y los otros como yo.

Tal vez no fui lo suficientemente grande para protegerte, o lo suficientemente pequeña para ser adorable. Tal vez no fui suficiente para ser amada.

Sol NocturnoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora