*Flashback*
-¡No! basta, por favor
Se escuchaba el llanto de una niña, no era el sufrir de un chiquillo al que no le compraron por primera vez su helado al pasar por el parque, era el triste sonido de la pequeña Alice.
Al parecer los gritos de la pequeña no eran escuchados pues su padre seguía mirándola violentamente y con rabia en los ojos, no era algo raro pero eso le daba mucho miedo y tristeza a Alice, así como para su madre.
-¿Qué tienes? por favor, por favor, no...
Decía con lágrimas en los ojos, tenía tanto miedo que sólo cerró los ojos y de la nada sintió un golpe más, uno muy fuerte que la dejo casi inmóvil, sentía un dolor infernal, lleno de frío, pudo notar que algo tibio pasaba por sus labios, llevó con sus pocas fuerzas sus manos a sus fina boca y notó cómo la sangre salía de su nariz, recibió un golpe más y poco después la niña perdió el conocimiento.
-a la mañana siguiente-
-¡Alice! despierta pequeña, es hora de ir a la escuela, ponte tu ropa e iremos juntas con alguien que te presentaré después.
Le dijo su madre que para tener 33 años se veía como de 25, era muy delgada, piel muy blanca y cabello negro que llegaba a la altura de los hombros.
-Ya desperté mami, pronto bajaré -dijo con una voz bastante dulce, vio sobre la cama su blusa blanca y su falda color azul marino de su uniforme escolar -vaya, que lindo de parte de mi mami, dejó mi uniforme aquí y me pasó a mi cama, es mi primer día de clases, cuarto grado, una nueva escuela... excelente.
- Alice, qué bueno que bajas, ¡Dios mío! tu padre esta vez si se pasó mi chiquita, lamento no poder detenerlo, ven aquí
Ruth notaba los moretones de la pequeña, era imposible no hacerse añicos al verla.
-Mami... ya no quiero vivir así, ya no quiero
-ya verás que todo va a cambiar, come, yo iré a buscar tu suéter y mi maquillaje para cubrir los moretones, te pondrás de igual forma los lentes.
-cambiando un poco el tema, tengo miedo... no conozco a nadie en la nueva escuela, hoy será mi primer día.
-Ya los conocerás y harás muchos amigos, la vecina de la cuadra de al lado tiene un niño encantador se ofreció a acompañarte siempre, seguro se hacen amigos fácilmente.
*Toc toc*
-Debe ser él, irán juntos a clases.
-Genial, ya no me sentiré tan sola, me alegra, pero ve por mis lentes, yo abriré.
-Hola -dijo una voz tímida.
-Hola, soy Alice, tú debes de ser el hijo de la vecina Rita, ¿cierto?.
-Sí, así es, soy Jake, mucho gusto Alice.
-Adelante, pasa qué mami volverá pronto, fue por mis lentes.
-Esta bien, oye Alice... tienes moretones.
-Lo sé, intento cubrirlos, por favor no se lo digas a nadie, mami es una maga con el maquillaje y con los lentes nadie lo notará.
-Confía en mí, soy una tumba, una tumba algo hambrienta - lo dijo con una media sonrisa algo tímida.
-Si gustas comemos juntos, te sirvo de desayunar, de paso me acompañas.
-Gracias, eres muy linda.
-Y tú muy alto.
-Lo que pasa es que tú eres una enana.
Lo dijo mirándola como si fuese el ser más pequeño del universo.
-¡Oye! -dijo Alice algo disgustada por el acto.
-Ja, ja, ja tranquila Alice, ya que estaremos siempre juntos y que tu mamá nos llevará a clases todos los días... te propongo que seamos amigos de los buenos.
-Los mejores amigos, Jake.
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Dolor en la sangre
Teen FictionAlice, una chica de baja estatura, ojos interesantes de color café, cabello largo y castaño, complexión media, unos arcos perfectamente diseñados a los cuales llamaba cejas, labios delgados, figura delicada, sin voluptuosidad. Más allá de lo físic...
