Toska.
Reseña: como la lluvia, truenos y tempestad inesperadamente en el Sahara, la vida cambia constantemente y ya no se trata de esperarlo, estar preparado; ya se trata de cómo.
Falak samek, una chica yemení como cualquiera, pero con unas inmensas ganas de vivir y de sonreír como pocos, no tiene mucho que ofrecerle al mundo, más que el escaso estudio que tuvo y la fiereza con que su corazón aún se apega al amor de cualquiera que le sea recíproco.
Para ella las cosas son simples, crudas y complejas. Su país y su vida, como la de todas, se basa en ese mecanismo. Sin embargo, su imaginación ilusa, almacena un paraíso, un edén, tan minúsculo y sencillo, que solo lo podría alcanzar, incluso con la caricia de la hierba en sus pies.
Falak Samek necesita escapar, buscar su paraíso, su felicidad, su maldita jodida redención.
Ella necesita ser amada, incluso aunque se haya privado de aquel sentimiento, como si no fuera digna de ello.
Así que huye.
Y se encuentra con una realidad misteriosa, frívola y fácil.
Su vida ya no depende de cuánto huyan sus pies, su vida ahora depende de un par de manos extranjeras, ásperas y manchadas.
Misha Ivanov es un pedazo de sexo, dinero y maldad muy complicado. Cosa que constantemente lo mantiene en amenaza, ya que, en su negocio, en la gran familia Echols, nadie puede perder el equilibrio, o es blanco fácil.
Desde que Misha tiene juicio, su vida se ha tambaleado entre sus arraigantes demonios y el mundo real. Teme algún día estallar; algún día llegar a un punto rojo, donde cada parte de su mente flaquee y lo lleve a la absoluta perdida y desolación. Pero Misha también se divierte... haciendo sufrir, así que cuando consigue un nuevo juguete e inicia el juego por primera vez, él ni siquiera se da cuenta que ya no es el espectador. Misha ahora es el perdedor y lo controla lo que nunca tuvo en su vida: el amor.
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Toska
Science FictionLlegó el momento en que el sufrimiento de los demás ya no les bastó: tuvieron que convertirlo en espectáculo. -Amélie Nothomb
