En la cima de una montaña, no muy alejada de mi hogar, se encuentra algo parecido a una tumba con una enorme cruz de roca. La cruz es muy vieja, cubierta con algo de musgo, además los símbolos que tiene grabados están algo deteriorados.
Descubrí esta "tumba" un día lluvioso, cuando mi padre me buscaba -¡Santiago!, ¡Santiago! Dónde diablos te metiste- -¿Qué pasa padre?-
-Ven aquí- dijo él - y trae la cámara- agregó. Cuando entré al cuarto pude notarle muy emocionado. Le extendí la cámara y la tomo con las manos algo temblorosas. -Mira, apunta la cámara a esa montaña- en un instante estaba mirando el lugar que me indicaba, La cima de la montaña. Me sorprendí un poco al ver esa inmensa cruz, para inmediatamente dejar de tomarle importancia.
Días mas tarde, después de leer "Las montañas de la locura" de H.P. Lovecraft, creció una enorme curiosidad en mi por saber que significaba esa tumba.
Decidí emprender un viaje hacia la montaña. Tomé una mochila equipada con unos cuantos plátanos, una gran cantimplora, una lámpara, una navaja multiusos; y una cobija algo afelpada y bastante cómoda. No hacía de más tomar un encendedor por si acaso.
Llegué a las 19:30 horas a la cima de la montaña, por lo tanto estaba exhausto ya que había partido desde muy temprano. Decidí recostarme dentro de una pequeña cueva debajo de la cima, la cual contaba con un cómodo césped casi recién crecido. Me quedé dormido.
Desperté unas horas después alrededor de la 23:00 horas dispuesto a investigar la tumba. Comencé por examinar los extraños símbolos y a retirar poco a poco el musgo. Era una especie de lenguaje antiguo o al menos eso pensaba. El clima me obligó pasar la noche allí ya que últimamente estaba lloviendo demasiado y era muy frío allá arriba por lo que mi cuerpo respondía con lentitud. Logré conseguir madera para hacer una fogata y poder calentarme, nuevamente me quedé dormido. No pasaron ni dos horas cuando algo logró despertarme, un extraño e intenso calor, el cual no provenía de la improvisada fogata, ya que por causa de la humedad no duró demasiado encendida. Me levanté rápidamente para comprobar si algo a mi alrededor se estaba quemando, al comprobar que no había peligro alcé la vista y logre percatarme que algo por detrás alumbraba con gran resplandor la cruz. Logré subir pero al llegar estaba sudando a chorros, comencé a secarme con mi camisa, luego de frotarme los ojos descubrí algo... algo que hizo mi mente volar por los cielos. Detrás de la montaña había algo indescriptible... eran criaturas colosales, me faltan palabras para darle forma a ese horror, tentáculos, colmillos y ojos por doquier, unas con extremidades viscosas y otros muy diferentes. Vi a esas criaturas arrasar con todo lo que se encontrara detrás de la montaña... Tanto horror desconectó mi mente para salvaguardar mi cordura... me desmaye.
Al despertar creía que me encontraría inmerso en una destrucción catastrófica, no fue así, todo era absolutamente normal. Apenas pude mover mi cuerpo para bajar la montaña todo tembloroso, mientras que en mi mente crecía una idea macabra, como una pequeña semilla brotando lentamente.
En el camino de vuelta a casa. Mas bien un refugio, un refugio para resguardarme de aquel infierno comencé a rascar y rascar mis manos al punto de hacerlas sangrar un poco... algo estaba roto en mí.
04:50 horas, llegué a mi destino y se aproximaba un infierno a mi lado.
Entre a mi cuarto todavía consternado del horror que había presenciado.
Antes del amanecer una sustancia rojiza cubría mi cara. Asesiné a mis padres de una manera atroz, creía que si lo hacia no tendrían que sufrir aquel Apocalipsis que se aproximaba hacia todos nosotros. Había cumplido con mi tarea, creía que era el momento de liberarme de aquel horroroso mundo.
Para cuando traté de hacerlo mis brazos estaban amarrados a un camisón, gritaba en un cuarto sucio y lleno de esponjas en las paredes... por segundos me sentí seguro, escuche unos horrorosos chillidos como si el cielo se abriera y diera paso a esos monstruos come mundos... el fin se acercaba y no pude liberarme de él.
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Detrás de las montañas.
KorkuUna pequeña historia de terror que seguro jugara con tu mente.
