Suelo ver a muchas personas en las calles; me llama mucho la atención escuchar como hablan, me gusta ver la mirada que muestran. Me llena de placer escuchar hablar a las personas, es bueno ver tanta felicidad en una conversacion. Pero algo muy peculiar paso el día que menos lo espere...
No se de donde llegó, tampoco se porque llamé su atención si suelo ser la (X), pero lo tenía enfrente diciendo -Hola- No es mucho lo que uno puede decir ante unos ojos tan bonitos, como sucede siempre era tarde y tenía que irme, apenas y le pude hablar, pensé que era una de esas personas que uno se tropieza en la calle, con la que solemos imaginar toda una vida pero que seguramente jamás volveremos a ver, si, eso justamente pensé.
La amada tecnología por casualidad nos ayudó, mis dos últimos mejores días de las vaciones fueron lo que estuve sujeta de su mano, él llegó en el momento en que sentí que mi vida se había desplomado, las risas, los juegos, sobrenombres tiernos y todo lo demás a algo más que una simple amistad nos tenía que llevar...
¿Es un comienzo o es mi fin?
