Andres

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-¡Hey! Cuidado con la fea-.

Mi nombre es Sara Tesla, y no, no soy familiar de Nikola Tesla. Mi familia tiene la idea de que por tener ese apellido un genio debe salir entre nosotros, pero bueno, no escribo para contarles la historia de mi fracaso intentando crear rayos, sino de la historia de horror mas grande de todas... ¡LA PUBERTAD!

¿Cómo inicia esta historia? Ah, si. Tenia una edad entre los 11 y los 12 años, obviamente iba a primaria, me estaba alistando para ir a la escuela.

-¡Mamá!- grité desesperada.
-¿Qué sucede Sara?-.
-¡Creo que voy a morir!- Dije mientras los nervios y el miedo carcomían mi ser.
-¿A qué demonios te refieres Sara?-.
-Se me rompió una tripa o algo, ¡me estoy desangrando!-.

Mi madre se soltó a carcajada. -Tu no te estas desangrando, estas reglando-.

-Ah, y ¿Qué es eso?-.

-Significa que te estás convirtiendo en mujer, Bienvenida a bordo del tren de la pubertad-. Dijo mi madre mientras se reía de mi, que cruel.

En eso momento no tenía idea de lo que sucedía con mi cuerpo, hasta llegue a pensar que podía usar la "Regla" como pretexto de no ir a la escuela, pero no.
¿Recuerdan que incómodo fue usar toallas sanitarias por primera vez? O ¿Se lo imaginan chicos? Por alguna razón, que te reglara antes que a tus amigas te hacia popular, que asco.

Al llegar a la escuela siempre era lo mismo, aburridas clases que no entendía, por cierto, pésimas calificaciones. Platicaba con mis amigas, y tenía que aguantar el bullying  por mi horrible cara o mis dientes de mazorca.

-Hola, dientes chuecos-.

-¡Hola, cerebro chueco!- respondía para no verme inofensiva, lo que era verdad, un factor grande de mi "inofensiva" actitud, es que yo inicialmente era de una escuela privada, me tachaban como rica, lo cual no era verdad.

Como a cualquier niña o niño normal, me gustaba un niño, para mí era el niño perfecto.
No era siquiera su amiga, ni siquiera hablábamos, me ponía super nerviosa.

Como eran mis primeros días con la "regla" no conocía a mis próximos mejores amigos ¡El señor y la señora cólicos! En media clase me dio un dolor, era un dolor seco en mi vientre, les seré honesta; me molestaba, pero no me dolía tal cual.
Después de la escuela me tocaba ir a casa de mi abuela, odiaba a mi familia materna ya que siempre los veía, pero a mi familia paterna que vivía lejos les amaba.

No me gustaba tomar baños, hasta que me di cuenta que eso calmaba mí malestar menstrual. Eso de bañarme en las noches me cansaba demasiado, se me hacía mas fácil dormir en las noches, noches donde yo pedía al universo gustarle a José, jaja, mi yo del pasado me da risa.

Mi vida no era fácil, mi autoestima trapeaba el suelo, es mas, era la alfombra principal de mi pequeño departamento, odiaba mis dientes mas que nada en este mundo, odiaba mi fea nariz pequeña, mi color de piel, odiaba mi voz. En fin, yo muy mal.

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⏰ Última actualización: May 11, 2016 ⏰

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