<<Quedan 5 horas para el amanecer, y aún no vuelvo a casa. No sé dónde estoy, ni el por qué estoy aquí. No sé de dónde vine ni a dónde voy.
La calle está oscura, y sólo hay dos almas aquí: Yo, en una esquina, y la prostituta de grandes curvas y lindos ojos en la otra esquina. Me seduce con su sonrisa, y me llama con un vaivén de caderas.
En un abrir y cerrar de ojos me encuentro en una cama con ella, pero no siento más que pena. Ella quiere llorar, lo veo, aunque finge sonreír. Finge que le gusta, porque quizás necesita dinero.
Cuando todo termina, la veo cubierta por una Sabana Blanca, acomodando su cabello de fuego a un costado. Cuenta los 5 billetes y suspira, decepcionada.
-¿Pasa algo? -Pregunto ronco, abotonando mi camisa. Arreglo las mangas y limpio el lápiz labial de mi cuello.
-Creí hacerlo bien.
-Lo hiciste muy bien.
Se ríe, negando con la cabeza y se levanta, para ponerse su pequeño vestido negro escotado. Sus tacones de aguja la hacen ver mas alta.
-No lo parece, cariño.
Salió del lugar con un pequeño bolso. Me quedé en silencio, mientras me arreglaba, y salí segundos después, para seguir mi camino. No paraba de pensar en sus ojos, y la tristeza en ellos. En su sonrisa fingida y en la decepción de tener sólo cinco billetes.
El cansancio en mi cuerpo iba aumentando. No soportaba la luz de los faroles ni los ladridos de los perros callejeros. Habían varios vagabundos durmiendo a los costados de la calle, y uno que otro me pedía dinero.
Sarah me esperaba en la calle. Su cabello en una coleta de caballo, alborotado, su pijama largo y un delantal rojo. Fumaba un cigarro con necesidad, y estaba llorando.
Pare frente a ella, oyendo luego sus gritos. "¿¡Dónde estabas!?, ¿Por qué llegaste a ésta hora?, ¿No pensaste en mi?"
Reí ante la última pregunta.
-Esa chica se parecía bastante a ti. Claro que pensaba en ti.
Lo último que sentí fue una cachetada, y luego todo se volvió negro. >>
-¿Se está declarando culpable, señor Ornet?
-Si, su señoría.
-¿Usted mató a Sarah Plaine y Janette López?
-Si. Yo las maté.
-¿Está consciente de que pasará más de 10 años en la cárcel?, ¿Lo estaba ahí?
-La noche es para los poetas, las putas y los suicidas...-Murmure casi de forma inaudible.- Nadie nunca nombra a los locos. Claro que estoy consciente de ello. Espero.
-Muy bien. El señor Anzel Ornet es sentenciado como Culpable. Se le Sentencia a 20 años de cárcel por asesinato a Sarah Plaine, su esposa, y Janette López, prostituta.
KAMU SEDANG MEMBACA
Una Canción Para La Luna.
Cerita Pendek》La noche pertenece a los poetas, a las putas y a los suicidas. 《
