Lali
¿Todos somos perfectos? Desde luego que no¿Hay alguien que lo sea? No, no hay ser perfecto en esta vida.¿Merecemos oportunidades todos? Claro, somos humanos y todos cometemos errores y de ellos se aprenden, no todo te sale a la primera, cuando aprendes a patinar te caes una y otra vez, te sientes frustrado pero te levantas para seguir intentarlo hasta que al final lo consigues. Yo, cometí el error mas grande y por eso tengo que pagar, pero a ese precio tan alto.
Cuando estaba en el instituto me enamore perdidamente del chico mas guapo, por el que todas las niñas suspiraban, me pidió salir, feliz acepte pero que ingenua pues claro, como se fijaría en mi, yo era una apuesta, que encima ni siquiera tenia precio. Cuando cumplimos un año, hicimos el amor, y quedé embarazada, a la semana de haberlo hecho me entere de su mentira, y decidí salir de su vida. Salir adelante por mi y sobretodo por mi hijo, ese ser que crecía en mi vientre, y que muy pronto sería mi compañia.
Conocí a Benjamín Amadeo un chico que era parecido a él en muchos aspectos, pero lo que hacía a Benja diferente de él es que tenía un corazón bueno, la atracción que sentíamos el uno al otro era notorio.
No teníamos un titulo oficial, pero salíamos y disfrutábamos la compañía uno del otro, él sabia que estaba embarazada y quería a mi hijo. Él lo vio nacer.
Al poco tiempo de que mi bebé naciera, mi corazón y mi cabeza hizo un click, decidí cambiar, no seria la misma.
La influencia de Benja ayudo bastante, él era un cerdo y un cabrón pero lo quería porque tenia buen corazón, mis padres lo adoraban a pesar de su apariencia macarra.
Empecé por cambiar el color de mi pelo, de un color chocolate a un color rubio, me lo corté por los hombros. Luego mi forma de vestirme, lo máximo que utilizaba eran vestidos cortos pero sueltos y pantalones apretado pero no mas, todo eso se eliminó de mí armario, ahora abundaban en él camisetas escotadas, tops, jeans súper ajustados, faldas largas y cortas ajustadas, vestidos ajustados, tacones, micro-shorts.
Luego el maquillaje, cada vez me maquillaba mas, Benja quedo sorprendido pero dijo que le gustaba, luego me hice perforaciones, uno en el ombligo y un tatuaje debajo de la costilla. No era como antes, no solo físicamente, emocionalmente era otra, estaba llena de odio y venganza, añoraba la venganza.
¿Mi venganza? Volver, con otra identidad, enamorarlo, aun tenia un poco de miedo ¿y si me enamoraba de nuevamente de él ? No, no me podía enamorar de él de nuevo. Lo conseguí, pero luego caí en que fue un error, lo amaba nuevamente y lo había lastimado. Y él quería conocer a mi hijo. A Nuestro hijo.
