Estoy confundido, miro alrededor y me pregunto qué diablos estoy haciendo aquí, me sudan las manos. Empuño mis parados y paso mis dedos entre mi cabello en un intento de guardar la calma, ella llegara en cualquier momento y debo permanecer dentro de mi papel. El aire golpea mi rostro y me trae de vuelta a la realidad, estoy nervioso, incluso llegue una hora antes. Mis ojos se abren cauteloso y lo primero que veo es una silueta, diviso su hermoso cuerpo moviéndose hacia mi entre la arboleda, no puedo evitar sonreír, ella es hermosa. El motivo de nuestro encuentro se presenta en mi mente, como fantasma del pasado que viene a cobrarme mis errores, mi sonrisa se esfuma pese a que intento mantenerla, pero es inútil, me duele lo que estoy por hacer, no quiero dejarla sola, abandonarla nunca fue mi plan.
– Hola guapo –Musita cuando está a menos de un metro de distancia, sonríe ampliamente y me lanzo a su encuentro. Hundo mi cabeza en su cuello y me deleito en su aroma, pienso embriagarme de ella antes de irme, necesitare una buena reserva antes de dejarla.
– Hola mi amor –Susurro, tomo su cabeza entre mis manos y admiro su belleza, en especial sus hermosos ojos de un tono marrón tan peculiar, ella me mira con dulzura, no puedo creer que estoy a punto de destrozarla y aunque no lo crea me duele mucho más a mí que a ella.
– Te amo –Susurra, cierra sus ojos antes de que mis labios posean los suyos, la aprecio por un segundo y me uno a su encuentro. No importa cuántas veces la haya besado, siempre sentiré algo nuevo, sus brazos rodean mi cuello, me retienen, mi lengua pelea con la suya pero dejo que gane la batalla, pocas veces es salvaje y amo cuando se comporta de esa manera, su corazón se acelera y su respiración marca un ritmo agitado, me gusta que sea de esta forma solo conmigo. La chica que sostengo entre mis brazos está muy lejos de la chica que conocí hace 5 años, pero eso no importa, le amo como si mi vida dependiera de ello.
– ¿Todo bien? –Pregunta, ha concluido nuestro beso.
– Claro, es solo que te tengo una sorpresa –Murmuro, con ella soy pésimo mintiendo. Sophie conoce todo de mí, incluso mejor que yo, hay veces que sabe cuándo estoy molesto, aun cuando ni yo mismo me he dado cuenta.
– Yo también te tengo una sorpresa –Susurra, lleva sus manos hasta su vientre, mi corazón late con fuerza, tanto que creo que puede perforar mi pecho– Visité al médico, le pedí a Scar que fuera conmigo, tenía miedo –Agrega en un hilo de voz, su mirada se cristaliza, ¡Oh mierda!, ¡No, no, no!, ella no puede estarlo, no ahora, no podría dejarla así. Instintivamente mis brazos la rodean, junto su cuerpo al mío y hago de este momento un mundo solo para nosotros. Sophie es mi vida y si ella... si ella estuviera embarazada, protegerla y hacerla feliz serían mis únicas metas en esta vida.
– Nosotros... tu y yo... –Mi voz tiembla, levanta su rostro y asiente, sabe lo que quiero preguntar. Mi corazón da un vuelvo, el mundo se detiene y por un microsegundo soy la persona más feliz, nada podría explicar lo completo que me siento.
– No en nueve meses, pero sí –Suspira– Me ha dicho que no tendré problemas para embarazarme, la tecnología ha avanzado mucho y siempre cuando lleve una vida sana él bebe no correrá ningún riesgo, me ha dado vitaminas, haré ejercicio –Se detiene un momento, toma mi rostro entre sus manos– No me sucederá lo mismo que a mi madre, es poco probable, él medico cree que estoy en edad fértil segura y puedo hacerlo, todo salió bien –Murmura, percibo la alegría que imprime en cada palabra que sale de su boca, mis parpados se empuñan. Sophie ha dejado de usar protección y mi miedo a perderla la hizo ir al médico, mi corazón se detiene, de cualquier manera ya lo hice, la perdí, he perdido.
– Algún día Sophie, algún día serás madre mi amor –Susurro y deposito un beso casto en sus labios.
Tomo su mano y la dirijo por el camino del parque, ella merece una familia, después de mi espero que alguien llegue a ella, aunque no lo sea conmigo Sophie merece ser feliz, sé que será difícil pero algún día, tal vez me perdone, comprendo que no entienda mis razones, pero tengo fe en que algún día ella se dé cuenta que todo lo que hice fue por ella, de cualquier forma yo siempre la esperare, yo siempre estaré para ella en el único lugar que solo nosotros conocemos.
El viento golpea su rostro, me mira y sonríe, me recuerda mucho a la adolescente que conocí ese verano, hago una fotografía mental de este momento, es preciosa, mi mano se aferra a la suya, son mis últimas horas con ella, debo aprovecharlas, ella debe saber que a pesar de todo la amé, la amaré.
DU LIEST GERADE
The One That Got Away. |Louis Tomlinson.
FanfictionSegunda parte de Don't you remember. Para actualizaciones puedes unirte a mi grupo de lectoras en Facebook. https://www.facebook.com/groups/570308113048393/?fref=ts
