Cuando ella llego

22 1 0
                                        

Era la primera vez que no me daba igual, desperté empapado en sudor. -Agh-. Mencioné y con un fuerte jalón de mi palma quite todo este. -Es hora-. Mencioné mientras mis dedos rozaban él piso frío, mire él reloj y me apoye en la cama para hacer fuerza y levantarme, al lograrlo sonreí y entonces aquel grito me perturbo. -Leonardo, muevete, ya es hora-. Nooo, mi madre venía. -Ya voy a bañarme mamá-. Mencioné sudando aún más, tome mis chanclas y me las puse, caminé al baño, me acorde de la toalla. -Mamá, mi toalla-. Sentí un golpe, era mi madre enojada con mi toalla en manos. -Te lo dije-.  Mencionó en tono amenazante, asentí tirando de la toalla para así poder entrar. -Pff-. Bufé al estar contra la puerta de espaldas, me acerque con apuro a la regadera y abrí la llave del agua caliente, comenzó a caer, sentí unas cuantas gotas resbalar por mi muñeca, pero, no me molestaba, me metí a la ducha y comenze a lavarme él cabello y luego tallarme él cuerpo, sentí un escalofrío. -Agh-. Logré quejarme, él jabón había caído haciendo rebaloso todo él piso, por ende mi cuerpo se movía con rapidez, me tome de las llaves intentando no resbalar, cerré las llaves, tome la toalla y seque mi cuerpo con esta, me la enrede en la cadera y fui a mi habitación a ponerme algo de ropa, los primeros rayos del sol me gustaban, faltaban minutos y quería verlos. -Leonardo, te dije que te apures-. -rodee los ojos. -Ya te dije que bajo en seguida. -me puse un bóxer y unos pantalones de mezclilla, una camisa color azul y una sudadera dejando salir el cuello doblado por encima, mire la ventana... Ahí estaban, los rayos de sol, me encime en él marco de mi ventana para poder observar mejor. -Mi primer día-. Solté un largo suspiró, cerre los ojos, negué y baje lentamente de ese marco, tomé mi mochila y una cadena. -Buenos días-. Mencioné al ir a la mitad de las escaleras, bajaba con cuidado, Lucy me miro y pronunció tiernamente. -Leito, por que no bajabas? Pensé que te habías ido-. Mencionó mientras corría a mi y se abrazaba a mi cadera, por que más alto no podía, acaricié su cabello, su largo cabello castaño me volvía loco, le sonreí y bese su frente. -Tranquila Lucy, sabes que siempre estaré aquí-. La cargue y ella rápidamente se monto en mi espalda, jugué con ella hasta llegar al comedor, mi desayuno favorito, hoy cakes con miel de maple y jugo de naranja.-Gracias mamá, que rico-. Pronuncié devorando mi desayuno con los ojos, mis labios estaban ensalivados, me senté y con mi tenedor partí un poco y lo atravesé para comer. -Uhmm-. Dije con nos labios cerrados. -Definitivamente delicioso-. Mencioné con una servilleta cubriendo mi boca.

Era hora, tenía que salir, quería ver a los chicos que seguramente serían mis amigos, mi hermano palmo mi espalda. -Enano, que te vaya bien-. Pronunció, rodee los ojos, Matt no era tan alto, yo le llegaba a la parte de las cejas. -Grac...-. Mi hermana había sacado las cosas de mi mochila, corrí a ella con rapidez. -Lucy, que haz hecho, mira esto, agh, ayudame, rápido-. Comenze a meter todo en mi mochila, negué y arregle mi cabello. -Eh, Lucy, como me veo?- pronuncié riendo y ella me miro, ruborizada. -Eres él más guapo-. Sonreí mostrando mi único hoyuelo. -Gracias princesa-. Tome mi mochila y salí de casa, caminé por él barrió, saludé a todos, hasta al señor Morales, me miro raro pero igual lo hize. Había llegado, había muchas personas, una chica atrajo mi atención, aquellas pulseras me llamaban a gritos, me quede paralizado, solo la miraba y entonces la chicharra sonó, todos corrieron y yo los seguí, entre, era pequeña la nueva escuela, había bastantes alumnos, mire una pizarra, una chica se me acerco. -Hola, mi nombre es Roma, un gusto-. Estiró su mano hacía mi, al verla la toque y estreché. -Un gusto, mi nombre es Leo-. Al parecer esta chica va en mi salón por que desde que nos presentamos camine hacía él salón 4*A y entró conmigo, Roma era linda, tenía grandes ojos, brillaban, se maquilla pero no se le nota y tiene pecas en él puente de la nariz. -Ahora, saluden a Leonardo Diaz-. Mencionó e hizo que me levantara, sentía como todos me miraban, puso su mano en mi hombro y me sentí pequeño, débil, triste. -Hola-.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Mar 30, 2016 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

UN ÁNGEL HA LLORADOStories to obsess over. Discover now