Desde hace algunos años México y Estados Unidos eran pareja, todo parecía ir de maravilla entre ambos; siempre que se los veía se podía notar el amor entre ambos, pero sin embargo no todo es como en un cuento de hadas, las discusiones, las peleas, los celos, tarde o temprano toda pareja los experimenta; ellos no fueron la excepción.
Algunas parejas aprenden a convivir con dichas dificultades, otras a superarlos y mantenerse juntos, y otras tantas...
Se rompen irremediablemente... Y por desgracia o por fortuna, ellos dos pertenecían a este grupo; cada uno tomó un comportamiento distinto, una actitud y una manera de actuar distinta; mientras que Estados Unidos creía que la relación ya no daba para más, que estaba irremediablemente rota; en cambio México aún conservaba la esperanza de una reconciliación.
México trato varias veces de solucionarlo todo, pero Estados Unidos se negaba una y otra, y otra vez a volver, pues lo creía inútil, y siempre traía en mente que acabaría de la misma manera; como ya tantas otras veces México había ido a ver a Estados Unidos con la esperanza de que esta vez sí lo escuchara.
- ¡Cuántas veces más debo repetírtelo! ¡No! Eduardo esto ya no tiene caso, no tiene futuro y lo sabes -sentenció- ya no quiero seguir escuchándote hablarme sobre que "Aún hay esperanza, esto podría volver a ser como antes si nos esforzamos juntos" ¡No es así! ¡Esto ya se acabó y debes superarlo! -él ya estaba más que hastiado de escuchar siempre lo mismo de parte del mexicano, y en forma de gritos se lo hacía saber.
-Güero al menos déjame terminar de hablar... -suspiró- wey, al menos... Piensa en lo que te dije... -con el rostro agachado se levantó del mueble y se encamino a la puerta.
-Solo vete de una vez... ¿No te cansas de repetirme una y otra vez la misma bobería? -con una expresión de molestia marcada en el rostro se cruzó de brazos.
-Lo seguiré haciendo las veces que sean necesarias... Yo aún te amo Alfred, y no importa que pase yo...
- ¡Ya basta! ¡Yo ya no te amo más Eduardo! -Gritó desde su lugar- yo... Estoy saliendo con alguien más... Y es jodidamente molesto que sigas insistiendo -suavizó su expresión facial mientras se rascaba la nuca, no era mentira que estaba saliendo con alguien más, pero no deseaba hacérselo saber en ese momento al moreno.
- ¿Qu-Qué? -su voz se quebró; sintió como su corazón se apretujaba dentro de su pecho- ¿Quién... es...? -lagrimas comenzaron a caer sin piedad y se abrazó a sí mismo.
-Te lo diré... No tiene caso ocultártelo, tarde o temprano lo sabrás... -suspiró- estoy saliendo con Kiku... Con Japón...
El moreno no lo soporto más y salió corriendo fuera del lugar, durante mucho había considerado al japonés como un gran amigo, durante mucho lo ayudó; deambulo por las calles hasta llegar a un pequeño bar, sin más entro y se sentó en la barra.
- ¿México? -volteo a ver en la dirección en que escuchó la voz, sorprendiéndose al instante al ver quien era.
- ¿China? ¿Qué haces tú aquí? -el asiático tomo asiendo a su lado, su mirada entristecida y despechada era una señal de que le había pasado lo mismo.
-Supongo que... Ya has de saber lo de Kiku y Alfred... -el mexicano solo agachó el rostro; el hombre tras la barra se acercó y le preguntó que iban a beber.
-Sí, me lo dijo hace un rato... Deme un buen aguardiente... Y para mi amigo...
-Lo mismo -interrumpió- Hable con Kiku esta mañana... Me lo confesó por celular...
|| Y hasta aquí llega este capítulo damas y caballeros~ para las poquísimas personas que sé que leerán esto, al igual que el resto de historias "Largas" de mi autoría, esta tendrá actualizaciones algo lentas.
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Entre copas y alcohol, nace el amor
FanfictionPues, como ya sabrán los que hayan leído alguna historia mía, soy pésima haciendo resúmenes, solo diré que la shipp es crack (Con dos cojones si que tengo algo con ese tipo de shipp :V) bueno, como les iba contando(? en esta historia veremos desamor...
