EMMA
Sonó el despertador. Era un sonido horrible y penetrador, olvidaba que este sonido era tan molesto. Con lo poco madrugadora que soy, me levanté de la cama y fui directa al cuarto de baño, me miré al espejo y dije hacia mis adentros "hoy va a ser un gran día". Esas palabras no me las creía ni yo, después de dos meses haciendo el vago, ¿a quién le apetece volver a la rutina de estudio? A mí sinceramente no.
Después de mi reflexión, bajé a desayunar a la cocina donde mis padres y mi hermano pequeño me esperaban. Tras cinco minutos, subí corriendo por las escaleras a mi habitación a cambiarme y ponerme ropa decente para mi primer día.
Empecé el día buscando las clases a las que me tocaba ir. Afortunadamente me tocó en algunas con mis amigas. Menos mal.
Minutos después me encontraba en uno de los gigantescos pasillos de la universidad, sola. Definitivamente me había perdido. Que guay.
Mientras andaba por los pasillos distraída intentando encontrar una clase, me choqué con algo, o más bien con alguien. Se me cayeron los papeles al suelo y la persona con la que me había chocado se me adelantó a cogerlos. Me miró. Tenía los ojos verdes y el pelo alborotado, era bastante guapo. Vestía con una camiseta larga negra y unos vaqueros.
-Ten más cuidado- me dijo riéndose el chico de ojos verdes.- ¿Te has perdido?
-Sí, hola soy Emma- dije sonrojada de la vergüenza.
-Yo soy Jack, ¿a qué clase vas?
-Voy a la del profesor Williams, pero no consigo encontrarla.
- No te preocupes nena, te acompañaré, yo también voy a esa- dijo con un aire creído y chulo.
-Vale, pero no llames nena- conseguí decir poniendo los ojos en blanco.
-¿No te gusta? A todas les gusta
-Ya, pero es que yo nos soy de las del montón de "todas"- dije con una sonrisa de superioridad.
-Pues eso lo tendrás que demostrar, nena.
En realidad, me encanta que me llame nena. Al instante, entramos en la clase, nos presentamos y nos sentamos en unas mesas, una al lado de la otra. Estaba nerviosa, muy nerviosa. Durante la clase noté que Jack me miraba y yo, también lo hacía. Tenía la sensación de que este chico no era un chulo, como se dejaba ver y demostrar.
El día se me pasó volando, y cuando me quise dar cuenta ya eran casi las ocho de la tarde. Hoy no me instalaría en mi nueva habitación de la facultad, debido a que todavía no estaba listo el papeleo. Me fui al aparcamiento, cogí el coche y me fui a casa de mis padres. En el trayecto pensé y reflexioné sobre todo lo ocurrido hoy, estaba un poco confusa porque nunca había conocido a un chico como Jack, no sé, era diferente, era atrevido y rebelde, pero desde el primer momento en que lo vi, supe que me había gustado. Jack era uno de esos chicos que en cuanto los conoces, no los puedes olvidar.
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¿Alguien que me salve?
RomanceEmma&Jack ¿Y qué pasa si de repente llega? Sí, esa persona que te cambia todos tus planes, esa que te enseña a mirar a la vida con otros ojos, esa de quien te enamoras y no sabes si de verdad te quiere, esa que te pone los pelos de punta cada vez q...
