En una urbanización privada de Boston, al final de la calle menos transitada, se levantaba una impresionante mansión azul, en la que, en su tejado, estaba sentada Lisley Steers, la hija pequeña del dueño millonario de innumerables franquicias de casinos y casas de apuestas, Bran Steers.
Con la mirada fijada en una de las ultimas puestas de sol del verano y un cigarro en la mano, a cada exultante calada le daba un nombre en forma de recuerdo.
El primer recuerdo tenia lugar a los 12 años, día en el que llegó a Boston, día en el conoció a sus nuevas amigas, las "malotas del instituto" y las "rebeldes de las calles". Tan solo con 12 años tras pocas semanas viviendo en Boston Liss tuvo en sus pulmones, aun de preadolescente, las primeras caladas de un cigarro.
En la segunda calada recordaba como ese mismo verano del año en el que llegó tuvo su primer novio. Agua pasada en sus pensamientos, ni siquiera recordaba su cara, solo fue eso, un amor de verano o, al menos así era la única forma en la cual le quería recordar. Por no recordar no recordaba ni su nombre.
En la tercera calada recordó todas y cada una de las peleas que había tenido con su padre en esos años, ahora se llevaban mejor, dentro de lo que fue su relación, pero la pérdida de su madre no la sentó nada bien y la costó creer lo rápido que su padre pudo recuperarse para casarse con otra mujer tan solo 6 meses después. Su segunda mujer, que pasó rápido, como las siguientes, ahora iba por la sexta o séptima.
La cuarta calada la dedicó a reprocharse su adicción. Su detestable adicción al tabaco, esto había matado a una amiga suya, bueno, esto y muchas de las demás drogas que tomaban que aun no podían admitir. Liss estaba en camino. Sabia que todas esas mierdas estaban siendo un suicidio para ella.
La quinta calada. «¡Mierda! Puta quinta calada» pensó. No había una quinta calada, Liss había pensado demasiado y el cigarro se habia consumido.
Pensó en lo que habría sido la quinta calada, pero comparó la vida con aquella situación, al fin y al cabo, si piensas demasiado todo lo que haces, la vida se te consume, se queda en dos días en los que no te da tiempo a vivir de verdad.
Se levantó del tejado, ya se había escondido el sol y mientras bajaba hasta su ventana, cogió otro cigarro de la cajetilla que llevaba pillada en la goma de las bragas. Y al ver la tontería que acababa de hacer le volvió a guardar, no necesitaba mas, no por hoy.
Solía subir todos los crepúsculos a ver las luces en el horizonte mientras recapacitaba, en bragas, con la sudadera y sus medias, sus queridísimas medias que llegaban hasta la parte superior de las rodillas y la encantaban. El porque de subir en bragas nadie lo sabia, era una forma de ser, al fin y al cabo nadie la veía. En esa calle de lujosas mansiones solo vivían ellos y un par de familias, ninguna de ellas en las casas que lindaban con la suya, por eso la daba igual.
Al entrar en su habitación se hizo un moño en la larga melena negra de la que tanto presumía y tras vestirse apropiadamente para ser vista, bajó a la cocina en la que la asistenta Katy estaba cocinando la cena.
-Ya casi está lista jovencita, creo que deberías ir a avisar a tu padre, le gustará que hables con él.
-Ya pongo yo la mesa, avísale tu, no tengo porque hablar con él, en esta vida las cosas no se solucionan comprando a tu hija una moto ni apuntándola a un club de hípica.-Liss recordó la ridícula manera en que su padre, tras pelearse con ella, la regaló una moto y una suscripción a un club de hípica para reconciliarse, aunque hacía años que no montaba y su padre lo sabía. Sin embargo la moto habría sido un regalo estupendo si no fuese porque era la peor moto del mundo.
Al pensar en ello la entraron náuseas, había llegado hasta el punto de odiar a su padre.
-¿Hoy cenarás con nosotros?- preguntó Liss.
-¡Oh! ¡No, ni hablar! "Una doncella que cuida la casa no puede cenar con sus amos"-respondió con agudeza Katy repitiendo las palabras textuales de Jane, la nueva mujer de su padre.
Jane era una tipa estirada y muy pero que muy "tiquismiquis", que a Liss la ponía de los nervios. Por suerte casi nunca se veían.
-Perdón, no recordaba que venia esta tía.-Liss hizo notar el desprecio con una mueca de asco.
Katy y Liss no eran grandes amigas ni tenían una relación muy estrecha pero se conocían desde hacia mucho y sabían ambas todos los papeles que tenían que adoptar según las circunstancias.
Cuando la madre de Liss enfermó y la llevaron a un hospital lejos de su vieja casa Katy cuidó de ella durante un año entero.
La cena transcurrió con normalidad, Jane y Bran intentaban mantener conversación con Liss, quien, sin hablar, como siempre, comió todo lo del plato y subió a la habitación, a escuchar música.
Mientras sonaba "Holy" de Pvris en el móvil de Liss, apareció una notificación, era Drew, el novio de su mejor amiga Alexandra Meller a la que todos llamaban Alex.
El mensaje era por el grupo de whatsapp en el que todos estaban, y decía así:
«MAL ROLLO, la noche va a acabar mal, me he enterado de que Burney y los suyos quieren acercarse al río esta noche, pretenden acoplarsenos, estos mierdas buscan pelea para vengarse de la ultima fiesta en casa de Taylor, se suspende el ir al rio, venid a mi casa.»
Mensaje al que Jake, el novio de Dorelin, o mas conocida como Dowi, respondió:
«Vale tio, mejor así, no os metáis en esos temas, a tu casa entonces, no te olvides de llevarme la hierba, te llevo el dinero.»
La mayoría del grupo fumaba hierba y se metían diversas drogas a parte, asique era algo normal, y escuchar hablar de ello tan espontáneamente no resultaba raro.
Tras una breve conversación con Alex por privado, quedaron para ir al casa de Drew y, como es normal, Liss se escapó por la ventana. No la dejaban salir los domingos por la noche y menos si quedaba menos de una semana para el primer día del curso.
Llegó a la esquina de siempre y mientras se fumaba un cigarro esperó a Alex, al poco tiempo llegó en el coche y se dejaron caer por el lugar de reunión donde los demás ya llevaban un tiempo. La esencia del tabaco la hierba y otras drogas se mezclaban y formaban el hedor característico de las reuniones de amigos. La música sonaba muy alta.
No les asustaba el hecho de que en cualquier momento los del grupo de Isaac Burney pudiesen aparecer, aunque, si lo hacían, las consecuencias podían ser terribles.
Liss y Alex empezaron a fumar, fumaron mucho, tal vez demasiado, porque al mezclarse con la esencia del vodka de después, Liss, como siempre que iba con sus amigos, perdió el sentido, la mezcla la hacia mas valiente, no tenía consciencia de lo que hacía y se metia en problemas, muchos problemas.
BUENO, ESTE ES EL PRIMER CAPÍTULO DE MI NUEVA HISTORIA YA QUE TUVE PROBLEMAS CON [NEVERENDS] LA ANTERIOR Y ES PRÁCTICAMENTE LA MISMA MENOS POR EL HECHO DE QUE HE APROVECHADO PARA CAMBIAR CIERTAS COSAS YA QUE NO ME CONVENCÍAN DEL TODO. ESPERO QUE OS GUSTE Y SI ES ASÍ YA SABEÍS, ¡daaaadle a la estrellitaaa!
PD: Si hay alguna cosilla por ahí que esté mal corregida perdonadme, comentadme y yo la corrijo:) y lo siento por la portada jeje, prometo hacer una en condiciones pero hasta que no la consiga a la perfección dejaré esta. El título también le cambiaré.
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Liss.
FanfictionLisley Steers vive su vida ajetreada pero bajo control hasta que llega Jay un "viejo amigo" que les cambiará tanto a ella como al resto de sus amigos todos los planes. Obra protegida por Safe Creative, (todos los derechos reservados) no copies, se c...
