I. Durmiente.
Aquello ojos rojos que se reflejaban en la ventana, fueron lo último que recuerdo...
Al abrir mis ojos, estaba sobre una pradera completamente verte, algunos árboles grandes y otros más pequeños... Mi garganta quemaba y mi vista estaba completamente nublada, los pocos rayos del sol que traspasaban las nubes lastimaban mi vista... Sentí un escalofrió recorre mi cuerpo la vista de alguien más estaba posada sobre mi, pero no lograba ver a nadie...
- No salgas a la luz -se escucho la vos aguda de alguien.-
- ¿Que? -pregunto la joven mientras miraba a todos lados sin saber de donde provenía tan dulce voz.- ¿donde?
- ¡Aquí! -se escucho nuevamente la voz.-
Está ves vi a alguien, una pequeña de 13 años cabello castaño y ojos verdes... La niña hacia extrañas señas hacia mi dirección, iba a caminar para poder escucharla pero...
- ¡NO! ¡Tonta!... No salgas de ahí -grito desesperada.-
Cuando di un pasó, el sol salió desde lo profundo de las nubes y un de los rayos quemó mi mano y brazo, el dolor fue insoportable, era como sí arrancaran mi piel y luego me prendieran fuego, caí de rodillas al suelo y retrocedí por instinto, aquella niña gritaba algo pero ya no lograba escucharla...
Mis ojos se toparon con la oscuridad, que ciertamente era completamente reconfortante en estos momentos... Solté un gran suspiro, entonces todo fue un sueño, sonreí inconsciente...
- Es bueno verte sonreír luego de lo que te pasó -sonrió mientras se acercaba hacia la joven.-
- ¿eh?... ¿Quién eres? -hablo mientras miraba a la dirección de donde provenía aquella voz.-
- Eso no tiene importancia ahora -sonrió mientras se sentaba a los pies de la cama donde yacía la joven- ¿como te sientes?
- Uh... Bien... creo, ¿donde estoy? -cuestiono mientras se sentaba en la gran cama y miraba a su alrededor tratando de reconocer si alguna vez estuvo ahí.-
- Estas en casa de la familia Collingwood -miro el rostro de la joven esperando alguna reacción pero su rostro permanecía completamente inexpresivo.-
- Uh... y ¿que hago aquí? -poso su vista nuevamente en el joven que tenia enfrente.-
- Estas aquí por orden del señor Collingwood, el tomara las decisiones desde ahora en adelante... así que procura seguir todas sus ordenes, a nuestro señor no le agrada que le desobedezcan -miro a la joven seriamente mientras se ponía de pie- así que se una buena aprendiz y cuando te encuentres lista, bajas a saludar a la familia... y mi nombre es George west -sonrió por un momento para luego desaparecer por la puerta.-
No lo había notado hasta ahora pero no llevaba nada de ropa puesta, estaba completamente desnuda recostada sobre la cama solo cubierta por una delicadas sabanas de seda, sentí una enorme vergüenza al no notarlo cuando aquel hombre estuvo aquí...
Habían pasado algunos minutos y mire mi brazo que estaba vendado pero no sentía ninguna clase de dolor, retire con cuidado las vendas y pude apreciar que no había rastro de la herida que pensé que tenia. Mi vista viajo por la habitación nuevamente y aparte de la puerta por donde el extraño joven se había ido, habían dos mas, supuse que una daba al baño, y no me equivocaba, el lugar era de tamaño normal pero bastante espacioso, cuando abrí la otra me encontré con un enorme armario que parecía otra habitación más, estaba llena de vestidos, zapatos sombreros, guantes y un montón de accesorios, me acerque para ver si alguno me quedaría y mi sorpresa al notar de todas las cosas eran de mi talla desde los vestidos hasta los zapatos. Tome un conjunto completo con accesorios y todo.
El vestido era de un hermoso azul, que combinaba a la perfección con los zapatos negros con azul, camine hasta el tocador de la gran habitación eh intente mirarme en el espejo, pero por la gran oscuridad que ahora había no lograba ver mucho... me acerque hacia la pared y encendí la luz, grande fue mi sorpresa al verme en el gran espejo y no reconocer lo que veía, mi cabello ya no era dorado sino que de un blanco, que en ciertos momentos se podía ver como si cambiara de color, a uno celeste o uno rosado pálido... que es lo que estaba sucediendo tome mi cabello y ahora era el triple de lo largo que era antes, estaba confundida, por mi mente pasaban muchas imágenes, me acerque al espejo para cerciorarme de que esa era yo... cuanto tiempo estuve dormida, como diantres, ¿que es lo que estaba ocurriendo?.... y por ultimo mis ojos, el color no era el mismo, era un violeta, pero si mi color era el celeste mire más a fondo y pude percatarme de que un color rojizo se estaba mezclando con el color violeta de mis ojos ahora... esto cada vez me confundía más...
Corrí hacia la puerta por donde el anterior joven había salido y corrí por el pasillo, llegue a unas gran escaleras y las baje con rapidez, mi cabeza retumbaba y mi visión se estaba desvaneciendo como si fuera un poco de agua en mis manos, todo volvía a ser negro pero esta vez tenia miedo.
ESTÁS LEYENDO
Los ángeles de la Muerte
Mystery / ThrillerTodo en la vida cambia, pero ¿y si no sabes como llegaste ahí?, y si ¿la vida ya no es lo que tu pensabas?... y si ¿tuvieras que matar para poder sobrevivir?
