- ¡Cindy!- deje mi teléfono en la cama y salí lo más rápido de la habitación. Baje las escaleras topandome con mamá y Susan, mi hermana menor, en sus brazos al final de estas.
- ¿Sucede algo? - pregunté aturdida.
- Si, necesito que bajes al sótano y busques las pinturas que trajo tu padre la semana pasada - aclaró. Frunci el ceño.
- ¿van a pintar? - pregunté nuevamente. Ella asintió.
- así es, a tu padre no le gusta el color del Garage y lo quiere de otro color - bufo.
- ohh, bien - pasé por su lado y abrí la puerta que va directo al sótano. Bajé las escaleras y ensendi la luz. Miré todo el lugar.
Wow, no venía aquí desde que tenía diez años.
Busqué por todo el lugar las latas de pintura, hasta que las encontré arriba de una pequeña mesa. Me acerqué a ellas y las miré con atención.
- Pinturas Marina - leí el papel de presentación pegado en el envase.
Miré varias de las latas y algunas contenían polvo.
¿Por qué Papá compra tantas pinturas?.
Miré una pequeña estantería al lado de varios trozos de madera. Me acerqué a ella y tomé una brocha un poco grande, que descansaba en una parte de la misma. Comencé a pasarla por todos lados quitando el polvo que varios objetos contenían.
Toso desesperadamente por el polvo acumulado en el aire, y me alejo unos cuantos pasos.
Cuando me recupero por completo dejó la brocha en su lugar y me dirigí hacia las latas de pinturas.
Mamá no me dijo cual tenía que subir.
Frunci mis labios.
¿Cuál elijo?.
Me encogí de hombros y tomé dos latas de pinturas. Subí las escaleras y cerré la puerta con mi pie. Seguí mi camino hasta ver a mi madre con Susan en sus brazos, nuevamente. Me acerqué a ella con un poco de dificultad.
Las latas de pinturas pesan... bastante.
- Mamá, ¿Donde esta Papa? - pregunté.
- Esta en el Garage, Cielo - asenti y salí de la casa dirigiéndome al Garage. Localice a mi padre observando no se que cosa y me acerqué a él.
- Papá... toma - dije. Él se giró y se acercó a mi, tomando las latas de mis manos con una sonrisa.
- Gracias Cindy - dejó un casto beso en mi frente y se giró. - ¿Quieres ayudarme? - preguntó.
- No, gracias - me giré y entre a la casa nuevamente.
- Cindy, ¿podrías ayudarme aquí? - preguntó mi Mamá. Suspiré profundo y me giré acercandome a ella.
- ¿en que te ayudo? - pregunté.
- Oh gracias amor - me pasó a Susan y la tomé en mis brazos. - cuida a Susan unos minutos en lo que yo hago la cena, ¿te parece? - preguntó.
No tengo opción.
Asenti.
Ella se giró y comenzó a mezclar no se que cosa en el sartén frente a ella.
- Si quieres puedes ir con Katerine - asenti nuevamente y me dispuse a subir las escaleras.
- ¿Quieres ir donde Katy? ¿Si quieres?
¿Si quieres? - pregunté con voz más aguda de lo normal y haciéndole cosquillas a Susan, a lo cual ella reía.
La miré con ternura.
- Eres tan hermosa pequeño demonio- le di un sonoro beso en su mejilla derecha y entre a la habitación de Katerine. Me sorprendí al no verla.
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Katherine
TerrorNunca imaginé que en un momento de mi vida pasaría por momentos tan traumáticos, tan siniestros.... tan oscuros. Y ahora me arrepiento.. porque no pude salvarla. *Es una historia de terror. Si gusta leer este tipo de historias, Bienvenidos, espero q...
