Estaba harta, otro día en este internado,quisiera tener una amiga con quien hablar, ya que todas las niñas que habían aquí no me dejaban ser su amiga, decían que era una enana o que era rarita....
Dos horas después...........
- Chicas esta es su nueva compañera, Elena Cruz. -presentó una de las monjas.
Yo estaba feliz ya que ella podría ser mi nueva amiga. Se veía triste, la curiosidad me invadió por completo y me acerqué...
- Hola, soy Amanda -me presenté
- Hola, yo me llamo Elena
- ¿Mm... quieres ser mi amiga? - le pregunté tímida, me sentía como una niña pequeña, aunque ya lo era...
- Claro, ¿Quieres jugar con mis muñecas?
-Vale!!- más contenta no podía estar, por fin alguien quería que jugara con ella.
Estaba feliz, ya que solo habían chicas de 12 años y yo tengo 8 años, siempre me llamaban mocosa y esas cosas. Yo ya sabía que nunca me iban a adoptar, ya que sólo adoptan a niñas más pequeñas...
Estaba jugando con Elena, y al rato vino Claudia, una amiga mía, aunque no teníamos mucha amistad, sólo era de "Hola" y "Adiós".
-Hola, ¿qué están haciendo? -preguntó Claudia.
-Estamos jugando a las muñecas - contestó Elena.
- ¿Puedo jugar?
- ¿Cuantos años tienes Claudia? - me sentí un poco estúpida al llevar aquí 1 año internada y no habérselo preguntado nunca.
- Tengo 9 años, ¿ahora puedo jugar con ustedes, sí o no? - nunca sabía sus años, pero lo que sí sabía que Claudia era un poco antipática.
- Mm...vale
Después de un rato jugando a las muñecas me aburrí y me fuí. Claudia y Elena siguieron jugando.
Decidí explorar el internado ya que nunca lo había hecho porque las monjas estúpidas nunca me dejaban, decían que sólo era una niña estúpida y que no valía ni para dar unas vueltas por el internado, sólo dejaban para lo necesario, para ir al comedor, para ir a las clases, para el recreo,etc... Aunque eso siempre era en la primera planta, nunca a nadie han dejado que suba a la segunda planta, sólo han ido ellas, siempre me he preguntado que habría allí.
Nunca he ido a esa planta, ni iré, a todo niño que se acerca a las escaleras, le castigaban 1 mes sin comer, pues algunos lógicamente enfermaban. Caminaba por los pasillos y vi a una de las monjas corriendo hacia una pared, pensaba que estaba loca , pero de pronto vi que la pared se abría. No me lo podía creer. ¿será una puerta secreta o algo así? ¿A dónde llevará? dije para mi misma.
Estaba muy confusa. La monja entró, y antes de que esa puerta se cerrara, entré. El lugar era oscuro. Estuve siguiendo a la monja, escondiéndome claro. Al rato de caminar y de esconderme por el camino, paró y bajó unas escaleras y se situó enfrente de ellas.
Había varias monjas haciendo un círculo, la monja que yo perseguía se unió y el círculo se hizo más grande. En el centro había una niña llorando, de unos 10 años. No la conocía. Yo no sabia que estaban haciendo y bajé dos escaleras para escuchar de que hablaban y decían...
- No debiste portarte mal María - dijo una monja con la voz sería.
- Yo no me porte mal, se los juro. Fue Claudia quien robó la comida.
- No jures niña estupida. - dijo otra de las monjas que formaban el círculo.
Una de las monjas me vió, creía que me iba a matar o algo así.
- Amanda, ¿que haces aqui? - dijo la monja a la que yo perseguía con voz furiosa.
Mi corazón se aceleró. Corrí hacia la puerta, me asusté mucho porque no sabía como se habría la puerta, ya que estaba oscuro. Vi como la monja se acercaba y pude abrirla...
Corrí lo mas rápido, y para no volver a ver a la monja, cerre la puerta. Todas las del cuarto se me quedaron mirando. Claudia y Elena me preguntaron que me pasaba, pero no quise hablar del asunto....
Espero que les guste la historia.
Se les quiere mucho❤❤❤
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El Internado
HorrorAmanda y Elena, dos niñas de 8 años, viven en un internado dirigido por monjas. Estas dos niñas son mejores amigas, pero al tiempo descubren que el internado está lleno de secretos y pasadizos. No les será fácil descubrir la verdad, pues tendrán que...
