23. Terroristas

3K 235 34
                                        


Tengo mucho calor, me da comezón la pierna y el pinche yeso no ayuda para nada. Ugh. Observo el reloj, son las seis de la mañana. El sol ya comienza a salir y desde mi ventana es realmente bello. Me he tenido que poner yo misma en la silla porque llamar a Adrian sólo para eso, es tonto.

Los colores del cielo son para perderse en ellos. Estoy en un shock ahora mismo, podría quedarme aquí para siempre y no me importaría tener una pierna enyesada, un novio súper celoso, un amigo en la Friendzone, una amiga desaparecida y todo un clan persiguiéndome. Qué bello.

Me he quedado hasta las diez de la mañana. Al parecer todo el mundo ha despertado porque escucho muchas voces y ruido, pero no me importa, quiero seguir viendo el amanecer aunque, los colores se hayan marchado, esos bellos tonos naranjados, rojizos y amarillos, el cielo sigue siendo bellísimo.

Me pregunto si hay vida allá arriba, si es verdad que hay vida después de la muerte. Creo que es la pregunta que todos se preguntan. Duh.

-¡Buenos días!

Jaxon entró en mis aposentos vestido igual que Justin en nuestra primera cita. Tiene una playera en cuello V blanca, pantalones caídos y un chaleco. Él nota que lo estoy viboreando y alza una ceja.

-¿Que? ¿Te gusto? Soy gay, querida.- dijo lo último en voz más baja y cerrando la puerta con el pie. Tiene en las manos un plato de cereal.

-¿Eso no es de Justin?- le pregunté dando vuelta a la silla de ruedas.

-Quizás sí, quizás no.

-Como sea. ¿Por qué no ha subido a verme? ¿Está con Adrian o con Preston?

Jaxon me tiende el plato de cereal y yo lo acepto con gusto. Tengo hambre, no lo voy a culpar por estar subiendo unos cuantos kilos, mis jeans no me cierran. Puta vida.

-No vino.

Dejé de mirar el cereal y lo miro a él esperando a que me diga Día de Los Inocentes, pero eso ya pasó. Se ve que lo dijo muy en serio.

-¿No vino?

Increíble. Realmente increíble Justin. No estás cuando más te necesito. Adivina quién se ganó un buen puñetazo en el culo.

-Se supone que debías contestar sus llamadas por Skype.

-No lo hice porque estaba inconsciente, Jaxon.- dije en tono más alto. Casi histérico. Me estoy comenzando a molestar y eso no es bueno.

-Lo siento.

Fruncí el entrecejo molesta. No está cuando más necesito al estúpido rubio. Estoy decepcionada. Vino su hermano. ¿En qué mundo vives Justin Bieber?

-¿Al menos sabe?- pregunté sin mirarlo. Pero por mi vista periférica, pude notar que negó.

-Bueno, él me dijo que vendría después pero, no se veía del todo seguro.

Entonces, si ni siquiera sabe que estuve a punto de morir, mi madre y los demás, que se vaya al demonio. No sé cómo reaccionar, no sé si debo enojarme, decepcionarme o simplemente preocuparme por lo que de verdad importa; mi mamá, Jack y Preston. Sólo ellos. No lo voy a amarrar. Está bien, que se vaya... a chingar a su madre.

Ugh, que horror. Soy esa novia bipolar que en un momento está hablando maravillas de su novio y en otro está haciéndole magia negra.

-¿Podrías ayudarme Jaxon?

Señalé la puerta y Jaxon me empujó hacia afuera de la habitación y con mucho cuidado y escalón por escalón, me lleva a la planta de abajo. Son solo quince escalones y llego abajo a salvo. Cuando Jaxon me da la vuelta, puedo ver a dos personas acostadas en los sillones de Adrian.

Preston está con un collarín puesto pero consciente y me está viendo. Jack está acostado en el sillón que está justo enfrente de la televisión, (la cual está encendida) en el que yo estuve sentada antes de ir al Hospital.

-¿Cómo estás?- me atreví a preguntar a Preston. Tiene una mascarilla de oxígeno igual a la que yo tenía pero se la quita para hablar. Lo veo bien, a pesar de ese collarín color hueso, no se ve mal.

-Mejor que ayer, pero peor que mañana, supongo.

A oc.

Asentí y me impulsé para ver más de cerca a Jack. Tiene con vendas las piernas a pesar de tener una manta de la cadera hacia abajo.

-Informamos más sobre el atentado contra el Hospital General De Chicago.- informó la reportera con el hospital en llamas y bomberos intentando apagar las llamas de fondo. Seguro son grabaciones de ayer. La escena es espantosa, enfermeros, enfermeras, mujeres, hombres y niños, llorando devastados en brazos de otros.- Creemos que a las trece con cuarenta y cinco horas, unos individuos instalaron descaradamente catorce kilos de explosivos de uso militar dispersados por el subterráneo del Hospital, donde explotaron alrededor de esas horas arrasando con lo que había en el hospital, mujeres, hombres, niños e incluso bebés. Hay aproximadamente noventa y cinco muertos y más de ciento quince heridos de gravedad. No se sabe nada sobre los culpables, nadie vio nada sospechoso ni las cámaras de vigilancia lograron captar nada. Es impresionante lo poco humanos que pueden llegar a ser estas personas. Las autoridades dicen que harán todo lo posible para dar con los responsables, hasta entonces, este atentado queda como un histórico ataque terrorista sin olvidar el de Las Torres Gemelas en 2001...

Dejé de ponerle atención a la televisión y comencé a acariciar los mechones de cabello de Jack.

-Está más que claro que no fue ningún ataque terrorista, ¿Verdad?- mencionó Adrian.

Jaxon negó y se sentó en una silla, pero me llama la atención que esa silla se movía hacia adelanta y hacia atrás. Entonces mi corazón se apagó cuando vi que era una silla de ruedas.

-¿Y esa silla?- pregunté temblorosa.

Los tres humanos masculinos conscientes se miraron entre ellos y después yo miré a Jack con cautela.

Mi Dios.

4. All That Matters [Segunda Temporada Part. 3]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora