Ahí estaba yo.
En detención mirando mi interesante lápiz número 3.5
-Dooooooooooonnn, ¡Morireee de aburrimiento!
-1. No me digas don. 2. No me importa Spencer. 3. Bajale a tu drama que solo faltan 5 minutos.
-YES.- Hice un gesto exagerado y a los cinco minutos me levante corriendo de mi silla.
Cuando salia, me di cuenta que podía meterme a los extra-clase, tenia muuuuuuchas opciones, así que manos a la obra.
~☆~
Llevo unas 14 horas aquí (okno), inscribiendome solamente. No quiero pasar mucho tiempo en casa, así que me he unido a casi todo.
Gimnasia, voleibol, baloncesto, danzas varias, ciencias culturales, matemáticas, filosofía inglesa, natación, filosofía literaria, entre demasiadas mas.
Por fin, había terminado mi ciclo de inscripción y volvería a c...
Espera, ¿Como carajos voy a volver?
¡Mierda!
Salí al parqueadero, no había un maldito auto, ni uno.
Changos y mas changos.
Mire mi teléfono, tendría que llamar a Marie. Al segundo tono contesto.
-Spencer, cariño, ya voy a comprar el boleto, ¡sabia que era mala idea!
Mierda, Marie paranoias, si le decía, iba a meterme el regaño del siglo.
-No, no te preocupes eraparasaludaradios.- Colgué.
Ahora que mierda hago.
No voy a llamar a...esos.
Iré caminando. Si.
~☆~
Llevo dos horas caminando, no se donde carajo estoy. Pero mi orgullo sigue intacto. Pero la batería de mi celular, no. A muerto en combate, un minuto de silencio.
Estoy sentada en un parque, es un barrio de gente de pocos recursos, lo sé por el tipo de vestimenta y las casas.
Esta anochesiendo, deben ser las 7 PM, sigo en no se donde. Falta poco para que muera de hambre.
La dramática Spencer salio a luz y me tire al piso de el pequeño parque.
-¡Diganle a alguien que lo quiero!- Y morí.
Nahh, en esos momento un árbol se paro en donde yo estaba y no me dejaba ver nada.
-Oye árbol, lo lamento pero estoy tratando de morir en paz, quitate de mi vista.
-¿Árbol?- Los arboles tienen una bonita voz.
-Si, si, mierda quitate.
El árbol se río y me extendió una mano.
-Vamos parate amiga, no exageres.-Agudice la vista y encontré una cabellera chocolate y unas cejas delicadamente pobladas.
-¿Hera?
-No, Afrodita. Lo que sea reina del drama, parate.
-Okeeeey.-Tome su mano y me pare, limpie mi falda y la mire. Era algo baja aunque llevase tacones (Considerando que yo llevaba una alta estatura) y tenia los ojos chocolate.
Le extendí mi mano y le dije:
-Spencer, pero puedes decirme Atenea, o Helena también.-Le dije mientras le guiñaba el ojo. Ella río y dijo:
-Abbygail, pero puedes decirme Hera o respectivamente Afrodita.-Dijo mientras meneaba las caderas.
-Me caes bien.
Asintió y me invito a que nos sentáramos en los columpios como chicas serias.
-Dime Atenela, que haces aquí.
