La cena había sido todo un éxito, y había disfrutado muchísimo como siempre que estaba con Dimitri, más de una vez los clientes nos habían mirado mal o insultado por hacer tanto ruido y molestar, pero Dimitri se limitaba a mirarlos con cara asesina y eso los callaba a todos. Cuando terminamos, decidimos ir a una de las discotecas más grandes de Madrid, Kapital, se llamaba y nos dirigimos al segundo piso de los siete que había porque ahí estaba el karaoke. Después de cantar un par de canciones Dimitri se fue no se dónde con una chica a la que le había hechado el ojo. Mi hermano era un mujeriego, pero en ningún momento de nuestra relación intentó nada conmigo, me respetaba, y también respetaba a las mujeres con las que se acostaba, él no les obligaba a nada y siempre dejaba claro cuales eran sus intenciones.
Llevaba un rato admirando las vistas de la ciudad desde el último piso, donde estaba la terraza. Todos los fumadores se encontraban aquí pero el olor del humo no me molestaba, ya estaba acostumbrada. Estaba a punto de irme para buscar a Dimitri o algo de beber, lo que encontrara primero, pero un chico moreno con unos preciosos ojos color café se acerco a mí.
-Hola, preciosa- dice con una sonrisa arrogante en la cara- ¿cómo te llamas?
Ese modo de ligar me resultaba patético, una sonrisa torcida y un "preciosa" a principio de frase estaba demasiado visto y no pude evitar reírme de él.
-¿Cómo te llamas tú?- en realidad no me interesa, no soy de las chicas que se van a la cama con el primero que les tira la caña, pero tampoco había mantenido una relación seria con nadie, si hacia algo con alguien era porque me atraía, nada más.
- Soy Samuel, pero puedes llamarme Sam- dice guiñandome el ojo, en serio, patético.
-Encantada, yo soy Evelyn- veo como se acerca para darme dos besos y rápidamente interpongo mi mano, para que la estreche, odio los dos besos.
-Vaya, ese no es un nombre español- comenta mientras me estrecha la mano.
-No soy de aquí, nací en Newcastle.- le explico lo más breve posible, no me gusta hablar de mi pasado.
-Pues hablas muy bien español- dice como si nada mientras se apoya en la barandilla al lado mio.
-Me mudé cuando era muy pequeña.
-¿Y eso por qué?- se acabó, demasiada información para lo poco que le conozco.
-Para el carro bonito, que nos acabamos de conocer.
-Lo siento, ¿quieres tomar algo? Te invito- dice riendo por mi comentario.
Puede que no sea tan arrogante como parecía en un principio.
-Claro, estaría bien...
-Déjame elegir, te voy a traer algo que te va a encantar, ya verás.- salta de repente interrumpiéndome, y sin darme tiempo a contestar se va.
Esta claro que no me iba a fiar de buenas a primeras de un chico que se me acerca y me invita a tomar algo como si nos conociéramos de toda la vida, disimuladamente me alejo de la barandilla y le sigo cuando ya esta bastante lejos como para no verme. Él se acerca a una camarera y le dice algo sonriendo, tiene una sonrisa muy bonita. Cuando la misma camarera le trae dos vasos de tubo con un líquido de color rojo escarlata y se dirige de nuevo hacía donde me había dejado, salí corriendo y para cuando él llego, yo estaba otra vez mirando hacia la calle.
-Aqui tienes, parece sangre y no tiene muy buena pinta pero pruébalo, te encantará- dice entregándome el vaso.
Lo sujeto con mi mano derecha y lo acerco lentamente a mi nariz para olerlo, parecía dulce y refrescante a la vez. Pero no le di ningún trago si no que miré a Sam para ver que hacía él.
-No te voy a envenenar, tranquila- dice con la risa escapando de su boca, me había pillado.
Yo sonreí y le di un pequeño sorbo, era como yo pensaba: dulce y refrescante, una combinación perfecta.
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A Quemarropa
ActionUna fuga, un plan, un largo viaje. Una nueva familia y el poder de la fidelidad. venganza, armas, sangre, peligro y dinero. Mucho dinero. Una nueva vida.Y entre todo este caos, ¿arderá la llama del amor en algún corazón? -Mi nombre es Evelyn Moore...
