Las mentiras se descubren siempre, hay quienes piensan que jamás van a descubrir su pasado por que jamás han pronunciado con su boca lo que han hecho sin embargo las imágenes valen más que mil palabras y más aquellas que han sido impresas no solo en el recuerdo de quienes vivieron el momento, sino que también han sido impresas en papel o grabadas en alguna cinta de vídeo, algún filme, una memoria USB o para ser más actuales en alguna nube digital.
Y eso es justo lo que le pasó a Carmen y José.
José llegó a la ciudad más famosa de la región de occidente por qué en el campo donde él vivía la vida se endurecía y necesitaba sobrevivir y darle de comer a su madre y hermanos, llegó a la casa de su tío Lino quién tenía una pequeña librería y papelería junto a su esposa Carmen, José era alto moreno, flaco pero definido, no porque fuera a un Gimnasio si no por el mismo trabajo en el campo, cuando Carmen lo vio se sorprendió de lo grande que estaba el sobrino del esposo, y lo bien que se veía, aquel chamaco mocos chorreado que un día llego a ver corriendo por el valle.
José trabajaba de sol a sol aprendiendo todos los teje y manejes del negocio del tío, y también salía para hacer sus trabajitos fuera de casa, que si limpiar patios, recoger basuras, poner techos, ayudante de mecánico, zapatero y de lo que fuera, su tío al ver que el mi muchacho era avispado lo dejaba al cargo del negocio y ayudará a su esposa, mientras él se iba a ofrecer otros servicios a negocias más pequeños y así poder ir creciendo.
Los meses pasaron y tanto como José cómo Carmen se unieron mucho y eran muy cómplices, a los ojos de Lino, el veía a una madre con su hijo y se sentía satisfecho que su esposa cuidara y quisiera al muchacho.
Fiestas, cumpleaños, se celebraron en esa casa, también hubo tristezas y momentos difíciles, pero se apoyaban, un día de tantos José llegó con la noticia que tenía a muchacha embarazada y se tenía que hacer cargo de ella, y así fue su tío lo ayudo para que se estableciera y los años pasaron.
Un día de tantos el hijo menor de Lino y Carmen llega a visitar a su primo José, y ve que en la pared de la casa hay colgado un recuadro nuevo y él curioso se acerca y le dice a la mujer de José que quienes son los de la fotos, ella muy sonriente le dice es tu familia Linito, le quiero dar una sorpresa a tu primo, tenía esas fotos guardadas como tesoro escondido, ve, ahí estás tú chiquitín, tu papi les tomo la foto mientras la mami de José te cargaba y tú mamá sale a la par de José, -mira como lo ve con cariño -expreso la esposa de José, en eso a Linito se le vino a la mente un recuerdo que había borrado de su memoria, ver a su madre jugando en la cama junto a su primo, parecían chiquillos mientras se hacían cosquillas y ella le decía en susurros que los descubrirían. Entonces entendió todo por fin, entendió por qué su madre casi no visitaba a su primo, y por qué su primo luego que se fue prácticamente no volvió a llegar más que para en ocasiones en especiales.
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La verdad en los Recuerdos
Ficção GeralLa verdad en los recuerdos Hay familias que guardan secretos durante años. Y hay fotografías que se niegan a olvidar. Linito siempre creyó conocer a su familia. Sabe quién lo crió, quién lo quiso y quién estuvo presente en su infancia. Pero cuando c...
