"Eres jodidamente rara."
Canción — Sonría, Lo Estamos Grabando – Diego Lorenzini
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Hace una semana, llegó una nueva invitación a las oficinas de los altos mandos.
Esquinas doradas, papel mucho más firme del que tenían en la oficina, y letras pre-fabricadas. No estaba escrito a mano, sino con pequeños timbres hechos de quién sabe qué material absurdamente caro. Los bordes ni siquiera podrían cortarle un dedo a alguien; una medida de precaución como agradecimiento por la relación que Erwin Smith había forjado con los nobles de la capital, que habían viajado hasta la ciudad más cercana a la base de la Legión.
Gracias a la fama que acumuló como "el estratega excepcional" hace cuatro años, había despertado la curiosidad de los filántropos, que inmediatamente empezaron a inyectar fondos a cambio de un pequeño precio: Rendir cuentas cada tres meses, en eventos demasiado pequeños para la cantidad de gente que atendía. Atiborrado y saturado de individuos, comida cara y bailes a los que concurrían personas que ni siquiera aportaban una mísera moneda. La "Junta Trimestral Beitragsfrei", se bautizó, denominando al conjunto de benefactores.
Quedaba un día para la siguiente expedición, que coincidía justamente con la fecha del reporte trimestral. Y Erwin no podría estar más agotado de sólo pensar en mezclarse con ese tipo de gente; que la misión fuera el mismo día lo obligaba a modificar sus planes y, atender un día antes, sacrificando la rutina por fingir cercanía, le jodía demasiado.
Todos los días, a las tres de la tarde, se sentaba a leer esa carta con una compulsividad enfermiza. Por eso, Levi entraba a la fuerza a su oficina a esa misma hora. Pensaba que el estrés podría reventarle una arteria o algo por el estilo.
Se le acercó con un par de hojas en blanco; las acercó al rostro de su superior y las agitó para que dejara de observar la misiva.
–Oye, mírame. Pareciera que te estás cagando encima.
El comandante no soltó la carta. Sus dedos no doblaron las esquinas en ningún momento, ni arrugaron el papel, pero eso no significaba que no estuviera alterado.
–Maldita sea. Aquí tienes. –Levi dejó caer las hojas en el escritorio. –¿No puedes simplemente enviar el informe por carta?
El rubio negó con la cabeza.
–Ya envié una respuesta confirmando mi asistencia.
–Entonces cancela a última hora y haz que Moblit entregue los documentos.
–Podría, pero ya organizaron todo un evento para recibirme. -Los ojos de Erwin no se apartaron, en ningún momento, del nombre del remitente.
–Nadie te está obligando a ir.
–Si no los mantengo contentos, creerán que les estoy diciendo que todo lo que prepararon por mí no me interesa en lo absoluto. Como si les dijera que no vale la pena encontrarme con ellos.
Levi se agachó a su lado, abriendo los cajones de su escritorio, en busca de una pluma y un tintero.
–Pero no vale la pena. –Encontró lo que buscaba, y lo dejó suavemente al lado de las hojas.
–Las sonrisas de cada una de esas personas son las que nos compran caballos y tanques de gas. Enviar una carta excusándome los hará perder dinero en todo lo que organizaron para hoy y, si bien recibiremos fondos de todas maneras, lo harán descontando todo lo que gastaron en comida, viajes y decoración. No creo que seas tan flojo como para evitar tener conversaciones aburridas a costa de la vida de nuestros soldados, y de tus cajas de té.
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GOLDEN BROWN - LIBRO II
FanfictionDespués de 4 años aguantándola, el capitán Levi finalmente se rindió, entablando amistad con Rena Brown, su soldado más insurrecta. Tras descubrir lo que hay en la mente del otro, un profundo respeto les hizo jurar protegerse entre sí, muy a pesar d...
