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Esto lleva en mis borradores varios meses. Fue de mis primeros fanfic, así que puede que no tenga la mejor escritura en comparación con mis otras historias, aún así espero que les guste.

Como aclaración, esto está ambientado en un universo donde la liga de la justicia no sabe la identidad de Batman tras la máscara, y donde Bruce lleva poco tiempo con la custodia de Dick.

Si hay algún error ortográfico o necesito mejorar en algo, por favor avísenme. 💖

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Normalmente Clark disfrutaba de las tardes en Atalaya, pasar el tiempo con sus amigos siempre era mejor que estar solo en su apartamento. Sin embargo, esta vez solo quería irse a la cama y relajarse en el sofá.

Había llegado tarde al trabajo por ayudar a detener a un ladrón, derramó café sobre su jefe por error y como si fuera poco, borró accidentalmente todo el material que tenía de una entrevista importante.

En resumen, había sido un día horrible y estaba demasiado agotado para aguantar otra de las reuniones obligatorias de la liga.

El resto del equipo tampoco lo disfrutaba, algo notable por como Barry y Hal susurraban "disimuladamente" entre si, y Oliver luchaba para no dormirse en su asiento.

Incluso Batman parecía querer irse pronto, de lo contrario ya les habría gruñido hace tiempo por ignorarlo mientras hablaba.

Por esa razón, Clark no se sintió culpable por usar sus poderes para distraer su mente.

Escuchar como la sangre de sus compañeros bombeaba con cada latido, como sus pechos subían y bajaban con cada respiración, era como una suave melodía que lo ayudaba a despojarse de la tensión del día.

El latido de Flash era rápido e irregular, un ritmo imposible y alarmante para una persona normal, pero común para cualquiera con sus poderes.

Hal y Diana tenían ritmos más regulares, más naturales, los mismos que había escuchado miles de veces desde que los conoció.

El de Batman, en cambio, no había tenido muchas oportunidades de escucharlo, su capa estaba revestida en plomo, haciendo imposible que pueda usar sus poderes en él, salvo por las pocas veces que la mantenía abierta.

Afortunadamente, la suerte estuvo de su lado por una vez el día de hoy. La capa de Batman estaba ligeramente abierta por uno de los extremos, permitiéndole a Superman percibir cualquier sonido.

Su corazón latía más lento que el del resto de la liga, a un ritmo regulado y calmado que le permitía a Clark relajar sus hombros.

Al menos hasta que otro sonido captó su atención.

Era un latido extra, uno que acompañaba a él de Batman, pero que sin embargo marcaba un ritmo más rápido y descontrolado —no tanto como el de Flash, Clark dudaba que existiera uno tan rápido como ese —. No era un ritmo que perteneciera a alguien cercano al reportero, ni siquiera a alguien que hubiera conocido brevemente.

Decir que estaba desconcertado por ello sería poco.

La última ocasión en las que él presenció algo así, ocurrió cuando una compañera de trabajo estaba embarazada, pero dudaba que su amigo estuviera pasando por lo mismo, estaba seguro de esa idea que iba en contra de todo lo que aprendió sobre biología humana durante su época estudiantil.

Aún así era imposible negar el latido constante.

Una parte de él quería usar su visión de rayos x y averiguar que lo provocaba, otra parte, la más sensata, respetaba demasiado la privacidad de Batman como para hacer algo así.

Un latido extra Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora