"Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos." Apocalipsis 9:5-6
-No debiste hacer eso -dice Josep, sentado a mi lado.
Yo niego con la cabeza.
-¿Qué hablas tú? ¿Sabes lo que te haría mamá si supiera que fuiste tú el que dejó caer la foto? -le digo, sobándome el ojo. A pesar de que mi madre apenas tiene treinta años, pega muy duro... es curioso, las personas de su edad no suelen ser tan fuertes...
-Pero es que ese señor me da miedo. En la escuela nos dijeron que...
-Que no digas eso. Él creó todo lo que ves, él te hizo a ti -lo interrumpo. Me acomodo en la banca, sintiendo una punzada de dolor en el trasero por el latigazo que recibí justo antes de correr a mi cuarto.
-¿Y si nos creó, por qué nos quiere matar?
Dejo de respirar por un momento y lo miro.
Fue hace muchos años cuando Dios nos atacó. La raza humana pasó de ser la especie predominante a quedar reducida a unos cuantos millones... Pasó tiempo después del Gran Rapto, cuando Dios se llevó a todos los buenos con él a lo que llaman cielo, para dejarnos a los pecadores en la Tierra a castigarnos. Y esos... los que quedaron, transformaron la Tierra en caos y miseria. Fue entonces que sucedieron los 7 Días de la Destrucción.
El día 1, Dios eliminó la luz de la Tierra, apagando parte de nuestra electricidad. Después de que varias columnas colosales de humo se levantaran en el cielo, todo fue un caos. El simple hecho de ver eso afectó a miles de ciudades. Hubo miles de miles de muertos, saqueos, asesinatos... Describir toda clase de horrores es poco, ya que sería opacado por lo que hizo después.
El día 2, Dios incendió el cielo. El humo elevado lo había oscurecido; muchos gases se acumulaban en varias partes del planeta y hacían que lloviera ácido. Cuando te llegaba en la cara, cuentan que se te caía a pedazos... en fin, eso también costó muchísimas vidas.
El día 3, Dios extendió una plaga mortal. Parece que era científico, ya que cambió algo tan pequeño en una plaga que destruyó el 80% de la vegetación, y miles de especies se extinguieron en tan solo semanas. Mucha gente murió de hambre; hasta me contaron por ahí que se comían entre ellos. Yo no lo creo, ¿en serio serían capaces de algo así? La cosa es que terminó alterando aún más la asquerosa situación en la que estábamos.
El día 4, Dios hizo caer estrellas del cielo. Estrellas que al impactar devastaban ciudades enteras. Algunos afirman que también se les decía ojivas; aún no entiendo si esa es solo una forma de llamarlas. En la secundaria no nos quieren explicar mucho, o bueno, la profesora a veces llora al explicar los detalles... Quizás sea por el militar que se sienta en la parte de atrás con un arma en la mano. Supongo que no se llevan muy bien.
El día 5, Dios infestó los mares y los contaminó. La gente intentaba cocinar esos peces muertos que la marea traía a las orillas negras, y muchos murieron por infecciones. Con las aves pasó casi lo mismo: una nueva gripe aviar, creada a la perfección para nosotros, arrasó con muchos de los que tenían contacto con las aves que, con el pasar de los días, caían del cielo como si fuera una lluvia de carne. Hasta eso no suena tan mal; estoy harto de las raciones diarias del gobierno. Las filas son muy largas y el pan es demasiado duro, juro que podría lanzarlo a una ventana y la rompería por completo, pero tengo que comerlo, es lo que hay. Y por eso estamos pagando nuestro diezmo al mes... el pastor dijo que así Dios provee.
El día 6, Dios hizo evolucionar ese virus. Al parecer le había gustado mucho lo que había experimentado... y sí, le salió muy bien, ya que los animales perdían la razón, llegando casi a un estado de locura absoluta que hacía que se matasen entre ellos o atacaran a cuanto humano vieran. Los volvía rabiosos, los volvía imparables. Muchos fueron eliminados por fuerzas humanas que se unían para acabar con esa mutación, pero también costó muchísimas vidas, sobre todo en ciudades grandes.
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Tierra_
HorrorUn día Dios ataco Tras el castigo divino, los sobrevivientes se aferran a la vida dentro de murallas donde sonreír es obligatorio, el agua y otros servicios son base de suscripciones, los niños desde los nueve años son reclutados para una guerra bru...
