Shikamaru estaba en shock al enterarse de que su "mejor amigo" -o, mejor dicho, su amor platónico- se iba a casar. Y, para empeorar las cosas, sería con un Uchiha.
Era el colmo para él. De por sí, ya llevaba rato buscando al cara de culo.
-Naruto, dime que es una broma lo que acabas de decir -dijo Shikamaru, frunciendo el ceño y haciendo un esfuerzo por no perder la paciencia frente al Uchiha que se encontraba junto a su amor platónico.
-Bueno, esto fue... inesperado. No es como que yo te quisiera ca- comenzó Naruto.
Pero el Uchiha a su lado lo interrumpió antes de que pudiera terminar.
-Naruto, tenemos que retirarnos. No tienes que darle explicaciones a un Nara-.
El Uchiha tomó a Naruto del brazo y comenzó a alejarlo, llevándolo de vuelta con los demás para aparentar normalidad y evitar que la gente sospechara de su repentino casamiento, que se celebraría en apenas dos meses.
Shikamaru se quedó observándolos en silencio.
Dos meses.
Dos malditos meses.
-Qué problemático... -murmuró entre dientes.
Pero esta vez, ni siquiera esas palabras fueron suficientes para ocultar lo que realmente estaba sintiendo.
Mientras tanto, con Naruto...
-¡Hey, hey! ¡Suéltame! No me jales, ni que fuera un animal -protestó Naruto, tratando de soltarse del agarre del mayor.
-Solo sígueme, maldita sea. ¿Ni siquiera sabes hacer eso o qué? -respondió el Uchiha, soltándolo abruptamente para después enfrentarlo cara a cara.
-¡¿Ah?! ¿¡Que ni siquiera sé hacer eso!? Sabes muy bien que tú y yo no queríamos... -Naruto se interrumpió al notar la expresión seria del mayor.
El Uchiha no le permitió continuar. ¿Cómo se le ocurría mencionar que su futuro compromiso solo era teatro para calmar las aguas con los aldeanos y las demás aldeas? ¿Es que acaso no tenía conciencia?
-¡Ya cállate! Sígueme. Vamos por algo de comer. Ah, y recuerda: nadie puede enterarse de que nuestro compromiso es falso. ¿Entendiste o te tengo que llevar otra vez frente a la Hokage? -advirtió el mayor mientras volvía a tomar al rubio del brazo.
-Eso ya lo sé, pero tú también... ¡mira cómo me jalas! Ni que fuera un perro -replicó Naruto, mientras pensaba en la expresión que había tenido su mejor amigo al enterarse de su compromiso.
-Pues lo pareces -respondió el mayor, ya harto de las quejas del menor.
Naruto infló las mejillas y desvió la mirada.
-Qué malo eres...
El Uchiha simplemente suspiró y continuó caminando, mientras Naruto lo seguía de mala gana.
