Un joven de cabellera rubia entraba a su departamento dejando su sudadera negra colgada en la entrada, se dirigió a su habitación donde se encontraban su lindo novio de cabellera negra dormido abrazando una almohada, pertenecía a el, su aroma estaba impregnado en ella, al entrar pensaba en lo tierno y sexy que se veía, era mas alto y fuerte que el, estaba obsesionado con cada parte de su cuerpo, de su rostro, acaricio su mejilla con suavidad, su piel era suave como el pelaje de un conejo, esa piel, esa suavidad lo volvía completamente loco, se retiro su ropa y se vistió con ropa mas cómoda, quito la almohada que su conejo abrazaba, poso sus brazos en su cintura, cerro sus ojos para después caer en un sueño profundo, su cabeza reposaba en el brazo del pelinegro que se acurrucó mas cerca de el al sentirlo.
A la mañana siguiente el primero en despertar fue el de cabello negro, y mirada de bambi, al ver a su pequeño y adorable rubio dormido junto a el una sonrisa apareció en sus labios, acaricio sus machones dorados con delicadeza evitando despertarlo, le encantaban esos labios carnosos y rosas que tantas veces había besado, estaba tan hundido en sus pensamientos que no noto cuando su rubio había despertado, observándolo, solo al sentir su mano en su mejilla noto su despertar.
Eres tan lindo cuando despiertas, esos ojos tuyos me vuelven loco -pronuncio con un tono obsesivo y dulce- ¿Dormiste bien pequeño?
Asintió ante la pregunta, beso sus labios de manera era suave, se alejo luego de unos segundos, abrió los ojos, sus miradas conectaron, el brillo en ellos era puro y leal, como la primera vez que se conocieron, el de cabellera negra no pensaba que su novio, que parecía dulce, delicado, tuviera una mente psicópata, que mataría por celos, ocultaba tan bien su personalidad que no dudaba de el, en su mente solo tenia al Jimin que conoció cuando tenían diecinueve, amaba esa versión, su apellido era desconocido para el, la manera en que lo enamoro había sido por sus ojos color castaño oscuro, alargados, pequeños, que al sonreír formaban una curva alegre, su cabello rubio que le recordaba al sol con solo mirarlo, su risa rara que lo hipnotizo desde el primer segundo, esa cintura pequeña y delgada.
Después de unos segundos se levantaron y se dirigieron a la cocina para desayunar, al preparar el desayuno se sentaron en la mesa, mientras comían platicaban de lo que harían en el día, se hacían cumplidos, decían que la comida había quedado bien, después de terminar se levantaron, lavaron lo que usaron, se metieron a bañar y se vistieron cuando salieron. Durante la tarde estaban comprando lo necesario para la casa, comida, se detuvieron en una heladería, pidieron diferentes sabores, los tomaron y se alejaron, se sentaron en una banca a comerlos, el día era tranquilo por el momento, estaban por terminarlos cuando una chica de cabello negro y ondulado se acerco a ellos con una sonrisa, era amiga del rubio, quien comenzaba a odiarla por sus mentiras y su inocencia falsa, su novio no se daba cuenta de como era en realidad, era tan ingenuo y fácil de manipular.
Minnie!!
Hola Aiko -respondió con una sonrisa falsa, por dentro sentía ganas de golpearla, de matarla, estaban en un lugar público así que se contuvo- ¿Qué haces aquí?
Vine a visitar a mi mejor amigo, ¿No estas feliz? -sus labios formaron un puchero triste, al verlo sus ganas de matarla aumentaron-
Claro que estoy feliz -forzó una sonrisa- ya tenemos que irnos, nos vemos otro día, o nunca -su voz fue demasiado baja al decir lo último-
La pelinegra se quedo confundida cuando los vio alejarse, los observo hasta que sus espaldas desaparecieron, una sonrisa apareció en su rostro, estaba logrando acabar con la paciencia de el, quería hacer que sintiera celos, no sabia que sus actos tendrían consecuencias, unas no muy lindas para ella y sus intentos de provocar celos en el con sus actitudes.
YOU ARE READING
Obsesión / NamJin / KookMin
FanfictionUna relación tan toxica que hasta el mismo Jungkook temía, en donde se había metido, ya no había vuelta atrás, salir sería peor para el, había descubierto los celos enfermizos de su novio, como asesinaba a personas que lo miraran, se acercaran a el...
